El Festival Internacional de Cine de Mar del Plata inauguró su 40ª edición y, una vez más, la ciudad se transforma en el epicentro del séptimo arte. Reconocido por la Federación Internacional de Asociaciones de Productores de Cine (FIAPF) como el único certamen competitivo de Clase A en Latinoamérica, el encuentro combina la celebración de su historia con una mirada hacia el futuro del cine argentino e internacional.

Bajo el lema “El renacer del esplendor”, esta edición conmemorativa busca poner en valor las siete décadas del festival y proyectar un nuevo impulso cultural. La gala de apertura incluye la proyección de El beso de la mujer araña, de Bill Condon, como apertura de la selección oficial 2025.

Entre los homenajes más destacados, la actriz y cantante Marilina Ross recibirá el Astor de Plata a la Trayectoria, en reconocimiento a su aporte a la cultura nacional. Además, vuelve a participar el jurado de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (FIPRESCI), ausente durante los últimos siete años, reforzando el prestigio del evento ante la crítica especializada.
La programación incluye competencias internacionales y latinoamericanas con producciones de Argentina, México, Chile, Brasil, Perú, Cuba, Uruguay, Israel y Marruecos, entre otros países, reflejando la diversidad de miradas que caracteriza al festival.
Las proyecciones se realizan en distintas sedes: el Teatro Auditorium - Sala Astor Piazzolla, el Teatro Colón, el Cine Ambassador y el Paseo Aldrey. Además, se suman funciones al aire libre en Villa Victoria, con entrada gratuita y proyecciones bajo las estrellas. Las entradas pueden retirarse en el Centro de Información Turística, en Boulevard Marítimo Patricio Peralta Ramos 2276.

Una historia de cine y resiliencia
Fundado en 1954 por el Instituto Nacional de Cinematografía, el Festival de Mar del Plata nació con la intención de posicionar a la Argentina como un punto de encuentro para las cinematografías del mundo. Desde sus inicios, atrajo a figuras como Gina Lollobrigida, Vittorio Gassman y Errol Flynn, que aportaron glamour y proyección internacional.
A lo largo de su historia, el festival atravesó interrupciones por motivos políticos y económicos, incluida una larga suspensión durante la dictadura militar. Sin embargo, en 1996 retomó su carácter competitivo y recuperó su reconocimiento internacional, consolidándose como una de las citas más relevantes del calendario cinematográfico.
Hoy, 40 ediciones después, el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata reafirma su papel como plataforma para el cine independiente, los nuevos lenguajes y la diversidad audiovisual.
