El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) anunció formalmente la privatización de Cine Ar, la plataforma de streaming y señal de TV dedicadas al cine nacional. La confirmación llegó a través de un comunicado en su cuenta de la red social X, donde el organismo justificó la medida como un "paso hacia la eficiencia y la libertad económica". Según el INCAA, esta decisión generará un ahorro de 330.000 dólares anuales, liberando al Estado de gastos en salarios y operación. La medida marca la culminación de un proceso que se inició el 17 de marzo, cuando se traspasó la órbita de Cine Ar a Contenidos Artísticos e Informativos Sociedad Anónima, que depende de la Secretaría de Comunicación y Medios de la Presidencia de la Nación.
Cine Ar es una herramienta fundamental para la difusión del cine argentino. La plataforma de streaming, creada en 2015, cuenta con más de dos millones de usuarios registrados, tanto en Argentina como en el exterior. Su catálogo incluye una amplia oferta de películas de reconocidos directores como Lucrecia Martel y Leonardo Favio. Por su parte, la señal de televisión Cine Ar TV se puede ver de manera gratuita a través de la TDA y diferentes servicios de cable. Para los expertos de la industria, el monto anual que se busca "ahorrar" es insignificante si se compara con los ingresos totales del INCAA, que son de aproximadamente 50.000 millones de pesos anuales (unos 37,3 millones de dólares), por lo que el "ahorro" en Cine Ar apenas significa el 0,88% de sus fondos.
La noticia de la privatización de esta plataforma ha generado preocupación en el sector audiovisual. Si bien el INCAA presenta la medida como una solución económica, muchos especialistas señalan que se trata de una inversión necesaria para la promoción de la cultura y la industria cinematográfica argentina. La transferencia de la plataforma a una empresa dependiente de la Secretaría de Medios fue el primer paso de lo que se interpretó como una privatización o desmantelamiento inminente. El anuncio confirma el destino de Cine Ar y abre un debate sobre el futuro de las políticas de fomento al cine nacional.



