La editorial Ediunc acaba de lanzar la preventa de “Film Andes, la Hollywood argentina. Una historia del cine en Mendoza (1899-1960)”, de Javier Ozollo, un trabajo que documenta cómo, entre 1944 y 1957, la productora Film Andes realizó 17 películas y convirtió a Mendoza en un polo cinematográfico único fuera de Buenos Aires. Una investigación que devuelve al presente un capítulo olvidado, cuando la provincia soñaba con ser el corazón del cine argentino.

Javier Ozollo es sociólogo, doctor en Ciencias Sociales y docente de la Universidad Nacional de Cuyo. Actualmente se desempeña como secretario de Investigación y Posgrado en la Facultad de Artes y Diseño, y como profesor titular en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Además, dirigió la Maestría en Política y Planificación Social de la UNCuyo y ha sido docente en universidades de Argentina, México, Costa Rica y Chile.
Su trayectoria académica se refleja en diversas publicaciones, entre ellas “Rupturas. Ensayos provocativos sobre ciencias y sociedad. La política científica en Argentina” (Bruma Ediciones), “Marx y el Estado. Determinaciones sociales del pensamiento de Karl Marx” (Libronauta), y junto a León Repetur, “Instrumentos de navegación en política y gestión cultural”.

Pero además de esos trabajos vinculados a la sociología y la política, Ozollo siempre tuvo un vínculo especial con el cine. “Desde muy chico me fascinó. Mi madre era fanática y me llevaba al cine cada vez que podía. Esa pasión me llevó, ya como sociólogo, a investigar y enseñar sobre la sociología del cine. Durante más de diez años fui docente en la Escuela Cuyo de Cine y Video, y allí nació mi interés por la historia del cine mendocino” recuerda.
Ese camino lo llevó a encontrarse con una figura clave: Victorio “El Papi” Stocco, pionero del cine mendocino y asistente de dirección en varias películas de Film Andes. “Stocco me invitó a profundizar en la historia de la productora. Gracias a él comprendí la magnitud de lo que significó Film Andes para Mendoza y para el cine argentino”, señala el autor.
La investigación, que luego se transformó en su tesis doctoral, analiza cómo un grupo de bodegueros mendocinos apostó por invertir en cine en un momento particular del desarrollo económico nacional. “Film Andes fue la única empresa del interior que produjo cine en una época dominada por Buenos Aires. Entre 1944 y 1957 realizó 17 películas y convirtió a Mendoza en un escenario donde era común cruzarse con grandes actores de la época. Era como si hoy filmaran en nuestras calles figuras como Ricardo Darín o Guillermo Francella”, explica Ozollo.
El libro combina un sólido sustento documental (basado en el diario Los Andes, otras publicaciones periódicas, imágenes y testimonios de protagonistas) con una narrativa que rescata un período decisivo de la cultura mendocina.

Para Ozollo, la relevancia de rescatar esta historia excede lo académico: “La importancia del libro es saber que se puede. Film Andes demuestra que en Mendoza, en la periferia de la periferia, se pueden hacer cosas que parecen imposibles. El cine mendocino puede proyectarse y consolidarse como una verdadera industria cultural”. Incluso recuerda una anécdota que refleja aquel entusiasmo: “Un diputado provincial propuso en su momento que el Arco del Desaguadero no solo dijera 'Bienvenidos a Mendoza, tierra del sol y del buen vino', sino que también agregara 'y del buen cine'”.
Con esta publicación, Javier Ozollo no solo recupera una parte fundamental de la memoria cultural de Mendoza, sino que también invita a mirar hacia adelante: a soñar con que la provincia siga siendo escenario de grandes proyectos cinematográficos. Preventa disponible aquí: bit.ly/PreventaFilmAndes.



