El legendario modisto italiano, referente indiscutido de la moda de los '80, falleció recientemente a los 91 años. Armani trabajó hasta el final, involucrado en sus colecciones y proyectos, y dejó un legado que va más allá de la alta costura, abarcando también hoteles, artículos para el hogar y confiterías bajo la marca que fundó en 1975.
Armani arrancó su carrera como escaparatista y asistente de compras en Milán, antes de formarse como diseñador en la casa del sastre Nino Cerruti. Junto a su socio y amigo Sergio Galeotti, fundó su propia empresa, debutando con una colección de ropa femenina en 1976. Desde entonces, su nombre se convirtió rápidamente en sinónimo de elegancia y sofisticación, consolidándose en Estados Unidos y el resto del mundo.
El impacto de Armani en la moda fue inmediato. Sus chaquetas de hombre deconstruidas y sus trajes holgados definieron la estética de los años '80, y su participación en películas como American Gigolo lo catapultó a la fama internacional. Más tarde, la creación de líneas accesibles como Emporio Armani y Armani Jeans permitió que su estilo llegara a más gente, sin perder la sofisticación que lo caracterizaba.
A lo largo de su carrera, Armani se mantuvo fiel a su visión, expandiendo su imperio más allá de la moda y asegurando el control creativo sobre su marca. Su empresa se convirtió en un símbolo global de lujo, con miles de empleados y un patrimonio personal estimado en 11.000 millones de dólares.

Aunque sufrió la pérdida de Galeotti en 1985, Armani siguió adelante, consolidando su influencia en la moda masculina y femenina. Durante los '90, lanzó el icónico traje “The Natural”, que marcó la tendencia de la sastrería suave y entallada, y mantuvo su marca competitiva frente a gigantes como Prada, Calvin Klein y Dolce & Gabbana.

Armani también era conocido por su carácter reservado y meticuloso. Su perfeccionismo y dedicación extrema al trabajo lo llevaron a supervisar personalmente cada colección hasta sus últimos días, y a mantener un estilo de vida sobrio y disciplinado.

Los arreglos funerarios se realizarán en el Teatro Armani de Milán, del 6 al 7 de septiembre, abiertos al público de 9.00 a 18.00 horas. La partida de Giorgio Armani deja un vacío enorme en el mundo de la moda, pero su legado creativo y empresarial seguirá inspirando a diseñadores y amantes del estilo en todo el planeta.

