El mundo del cine perdió a una de sus figuras más influyentes en el arte gráfico. Drew Struzan, el legendario ilustrador que transformó los pósters cinematográficos en verdaderas obras de arte, murió a los 78 años. La noticia fue confirmada a través de su cuenta oficial, donde su familia agradeció el cariño de los admiradores. El mensaje estuvo acompañado por un autorretrato del artista, realizado con su característico estilo.

Formado en el ArtCenter College of Design, Struzan comenzó su carrera diseñando portadas de discos para bandas como The Beach Boys y Black Sabbath, antes de desembarcar en el mundo del cine. Su primer gran salto llegó en 1978, cuando 20th Century Fox le encargó un nuevo afiche para el relanzamiento de Star Wars. Aquella obra, conocida como el “circus poster”, mostró a Luke Skywalker y Leia Organa en una pose heroica que combinaba fantasía, aventura y romanticismo visual.
A partir de allí, su nombre quedó unido a algunos de los títulos más emblemáticos de la cultura popular. Durante las décadas de 1980 y 1990, Struzan ilustró los carteles de películas como E.T., Los Goonies, Cazafantasmas, Blade Runner e Indiana Jones, entre muchas otras.

Su fallecimiento se produjo por complicaciones derivadas del Alzheimer, enfermedad que su familia había hecho pública meses atrás. Aunque se retiró oficialmente en 2008, Struzan continuó realizando trabajos especiales, como el póster conmemorativo de Star Wars: El despertar de la Fuerza en 2015.
El impacto de Struzan trascendió lo promocional: sus carteles no solo vendían películas, sino que construían universos. Cada trazo de color evocaba emoción, aventura y nostalgia, convirtiendo sus ilustraciones en íconos perdurables del imaginario cinematográfico. Su estilo, mezcla de realismo y épica fantástica, definió la estética de toda una era.

La industria del cine lo reconoce como un pionero que elevó la ilustración a un lenguaje artístico propio. Hoy, sus obras se exhiben en galerías y convenciones como piezas de colección. Con su partida, el séptimo arte pierde a uno de sus más grandes artesanos visuales, pero su legado permanecerá en cada cartel que inspire sueños en la pantalla grande.
