En un giro sin precedentes para la industria audiovisual, Netflix confirmó la compra de Warner Bros., incluidos sus estudios cinematográficos y televisivos, además de HBO y HBO Max. La operación, valuada en alrededor de USD 82.700 millones, supera incluso la adquisición de Fox por parte de Disney en 2019. Paramount y Comcast también habían presentado ofertas, pero quedaron fuera de la negociación.
El acuerdo combina la potencia global del gigante del streaming con el legado centenario de Warner Bros., fundado en 1923. Esto implica que franquicias icónicas como Harry Potter, El Señor de los Anillos, Friends, Looney Tunes, Game of Thrones y el universo DC pasarán a formar parte del catálogo de Netflix, ampliando de manera histórica su biblioteca de contenidos.
“Nuestra misión siempre ha sido entretener al mundo”, afirmó Ted Sarandos, codirector ejecutivo de Netflix.
“Al unir nuestra plataforma con el catálogo extraordinario de Warner Bros., podremos ofrecer aún más de lo que el público ama y ayudar a definir el próximo siglo de la narrativa”.

Desde Netflix destacaron que la compra no solo fortalece su presencia global, sino que también acelerará el crecimiento de su negocio. Greg Peters, también codirector ejecutivo, señaló:
“Podemos acercar a más personas los mundos que crean, ampliando la audiencia y generando más valor para toda la industria”.
Por parte de Warner Bros. Discovery, su CEO David Zaslav celebró la integración, destacando la continuidad del legado del estudio bajo un nuevo paraguas:
“Durante más de un siglo, Warner Bros. ha moldeado la cultura global. Aliarnos con Netflix garantiza que nuestras historias sigan llegando a las próximas generaciones”.
La transacción se concretará una vez completada la separación de Discovery Global en una nueva compañía cotizada, prevista para el tercer trimestre de 2026. Sin embargo, la compra deberá atravesar un estricto examen antimonopolio por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El impacto en la producción y distribución cinematográfica todavía es incierto. Analistas anticipan que, al igual que ocurrió cuando Disney absorbió 20th Century Fox, el calendario de estrenos de Warner Bros. podría experimentar una reconfiguración profunda.
