Pedro Pascal no es solo el “novio de Internet”. A los 50, es uno de los íconos de moda más relevantes del momento. Su colaboración con la estilista Julie Ragolia lo posicionó como una figura disruptiva en la alfombra roja, capaz de combinar sastrería clásica con prendas atrevidas que desafían las normas de género.

El look de Valentino que lució en la MET Gala 2023 —con botas de estilo motero y pantalones cortos— marcó un antes y un después. Pero no es un caso aislado: cada aparición pública suya es una lección de estilo, con carisma, humor y confianza.

Estilo propio, sin fórmulas fijas
Pascal puede ir del “daddycore” al glamour hollywoodense en Cannes con total naturalidad. Siempre fiel a una estética que mezcla nostalgia, comodidad y riesgo, sin perder elegancia.
Su presencia en campañas, premiaciones y películas como Materialista lo muestran con blusas fluidas, mocasines, zapatillas o trajes sin corbata, y dejan claro que no se trata solo de seguir tendencias, sino de reinterpretarlas.
A los 40 me sentí con poder. A los 50, más vulnerable
En un mundo que idealiza la juventud, Pedro Pascal pone en valor la sensibilidad y la introspección en la madurez. Más allá de lo que lleva puesto, Pedro Pascal representa una nueva masculinidad: empática, libre, sin necesidad de demostrar dureza.
En sus redes y declaraciones, apoya causas como los derechos LGTBIQ+ y critica el machismo tradicional. Ese compromiso también se refleja en su estilo: vulnerable, osado, accesible.
