El escritor y periodista Rubén Valle acaba de lanzar Fri, su nuevo libro de poemas editado por Libros de Piedra Infinita, segundo título de la trilogía Yaz. Esta serie, iniciada con Mud (2024), propone una escritura atravesada por la sonoridad y la libertad del jazz, pero desde una impronta absolutamente personal.
“Fri es un juego que indaga sobre lo que pueden hacer el sonido y las palabras cuando se mueven”, dice el poeta Sergio Morán, destacando la intensidad poética de Valle: “Una intensidad que no precisa de experimentos formales porque toda la fuerza está puesta en las imágenes: contrastes expresados en antítesis, paradojas, hipérboles... todo sirve. Casi como en el jazz”.

En diálogo con Diario Mendoza, Valle explicó que Fri nació “naturalmente”, casi como una consecuencia lógica del clima emocional que le genera el jazz. “Ese 'mood', ese clima tan propio de este género musical, se transformó en mud en lo fonético y desde ahí nació ese juego entre el sonido y la palabra”, señala. La libertad del jazz (esa capacidad para improvisar y romper moldes) es el motor creativo de este proyecto que ya cuenta con dos entregas y culminará con Lup, en 2026.
El libro fue trabajado en estrecha colaboración con los editores Fernando Toledo y Hernán Schillagi, a quienes el autor agradece especialmente por haber acompañado el proceso de forma comprometida.

Poesía como elección vital
Valle reconoce que la poesía lo eligió a él, aunque prefiere vincular esa elección a su amor por la música y a la fascinación que sentía de joven por las letras de artistas como Spinetta, Charly García y Fito Páez. “Empecé haciendo muy malas letras para canciones que aún no tenían música”, confiesa. A medida que fue profundizando sus lecturas, nombres como Pizarnik, Vallejo, Whitman, Borges o Gonzalo Rojas le abrieron la puerta a un universo que aún hoy lo desborda.
Aunque Fri y Mud beben directamente del jazz, Valle aclara que no se trata de libros “para melómanos”. “No hay un exceso de guiños y referencias que dejen afuera a un lector equis al que básicamente le interese la poesía”, subraya. Lo esencial es el discurso poético, y el jazz funciona como un marco atmosférico. “Por lo general, el consumidor de poesía es un lector muy curioso, abierto a las más variadas propuestas estéticas. O al menos yo me sitúo así como lector”.

Como cada uno de sus libros, Fri representa para Valle un momento específico y central de su recorrido creativo. “Durante el tiempo que me lleva su concepción y concreción, ese proyecto se instala como algo central en mi trabajo como escritor. Como escribió Jacques Rigaut, 'todos los espejos llevan mi nombre'”.
La trilogía Yaz se completará el próximo año con Lup, obra ya escrita y en proceso de revisión. La intención del autor es reunir los tres títulos (Mud, Fri y Lup) en un solo volumen que llevará por nombre Yaz, como homenaje a ese universo sonoro que lo inspira y lo transforma.

Poema de Fri:
La música hace
La espalda de un músico
marca con precisión hacia dónde
va la música que fluye en él
Podría inferirse que dentro de ese
árbol genealógico de los sonidos
Grazna el cuervo de Poe
Del otro lado de esa espalda
hay un pozo de profunda connotación
y en él cae hasta volver en sí
o en do
De este lado de la espalda
La música hace con nosotros
Lo que ni el músico sabe:
llevarnos a un espacio
donde nadie es lo que cree ser.
Los ejemplares del libro pueden adquirirse en librería García Santos, Payana Libros, la Feria del Libro de San Martín y en las presentaciones públicas del autor. Un libro que no sólo se lee, sino que se escucha y se siente.



