Hace 60 años, la melodía que nació de un sueño de Paul McCartney se convirtió en un ícono de la música: "Yesterday". El 13 de septiembre de 1965, la canción fue lanzada como single en Estados Unidos y, a pesar de las dudas iniciales de los Beatles, se convirtió en un éxito instantáneo, que alcanzó el puesto número uno en el ranking Billboard Hot 100. Su historia comenzó en 1964, cuando McCartney se despertó de madrugada con la melodía completa en su cabeza. Su obsesión creció día a día, y les preguntó a sus compañeros John Lennon y George Harrison, a su novia y a todo el equipo de los estudios Abbey Road si habían escuchado esa melodía antes.
McCartney temía haber plagiado a alguien sin querer, pero nadie había escuchado esa secuencia de notas. La historia demostró que la melodía era completamente original y que su autoría le pertenecería por completo. Lennon y Harrison no veían el mismo potencial en la canción, que se llamaría provisionalmente “Scrambled eggs”. Sin embargo, George Martin, el productor de los Beatles, creyó en el tema y animó a McCartney a grabarla solo, una decisión inédita para la banda. Así, se transformó en la primera canción grabada por un solo miembro del grupo.
La canción, con el acompañamiento de un cuarteto de cuerdas sugerido por Martin, se lanzó en Estados Unidos y las ventas se dispararon. En solo cinco semanas, vendió un millón de copias y se mantuvo en el ranking Billboard durante once semanas. Con el tiempo, se consagró como la canción más versionada de la historia, con más de 3.000 covers registrados, de artistas como Frank Sinatra, Elvis Presley y Aretha Franklin. A pesar de su éxito, la canción siguió generando controversia. Mientras que Chuck Berry dijo que le hubiese gustado haberla escrito, Lennon sostuvo que la letra no tenía sentido. Sin embargo, nada logró opacar el éxito de "Yesterday", que se consolidó como un himno y le dejó a McCartney ganancias millonarias por el resto de su vida.



