La Justicia ordenó allanar una vivienda en un barrio privado de Nordelta, en el partido de Tigre, en el marco de una causa que investiga el presunto desvío de millones de dólares vinculados a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El procedimiento lo dispuso el juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, y se centró en la búsqueda de contratos, computadoras y dispositivos electrónicos de interés para la causa.
La investigación apunta a maniobras financieras realizadas a través de TourProdEnter, firma que habría administrado US$260 millones correspondientes a contratos de la AFA en el exterior y que, según la hipótesis judicial, desvió al menos US$42 millones mediante una red de empresas presuntamente ficticias. La Justicia ya había dispuesto la prohibición de salida del país del empresario investigado.

De acuerdo con el expediente, las maniobras se canalizaron mediante contratos de explotación de derechos de la Selección argentina, firmados por la conducción de la AFA, encabezada por Claudio Chiqui Tapia, junto a su tesorero y hombre de confianza, Pablo Toviggino. La empresa investigada fue registrada en Miami y figura como pieza central del esquema.
La causa también tiene derivaciones en Estados Unidos. Una denuncia presentada por el empresario Guillermo Tofoni ante el Departamento del Tesoro norteamericano derivó en una investigación por lavado de dinero y evasión fiscal. Los investigadores detectaron que la firma acumuló cerca de US$25 millones en una cuenta del banco Synovus Bank, en su sucursal de Birmingham, sin que esos fondos fueran declarados en la Argentina.
Según la presentación judicial, el dinero provino principalmente de un amistoso de la Selección disputado en China y del contrato de patrocinio con Binance. Al no ingresar a cuentas oficiales de la AFA ni al país, los fondos habrían quedado fuera del circuito formal, lo que profundizó las sospechas sobre el manejo de los recursos del fútbol argentino.



