El paso de la Fórmula 1 por el mítico circuito de Suzuka dejó un sabor agridulce para Alpine. Mientras que Pierre Gasly logró consolidar su racha de puntos al acabar en el séptimo puesto, la escudería francesa también puso la lupa sobre el desempeño de Franco Colapinto, quien enfrentó un fin de semana de aprendizaje y situaciones externas que frustraron sus chances de sumar unidades.
En su balance oficial de luego de la carrera, Alpine desglosó el rendimiento del piloto argentino, destacando tanto su evolución técnica como el incidente que marcó un quiebre en su domingo.
Cabe destacar que el fin de semana no comenzó de la mejor manera para Colapinto. Alpine reconoció que el viernes fue una jornada de adaptación compleja en un circuito que no perdona errores.
Sin embargo, destacaron la capacidad de trabajo del piloto junto a los ingenieros: “Franco salió primero de boxes el viernes... pero tras tener problemas con el equilibrio, sobre todo en las curvas de alta velocidad, se trabajó intensamente para mejorar el coche de cara al sábado”.
A pesar de haber clasificado en la 15° posición, el equipo rescató un dato clave que generaba expectativas para el domingo: “Franco tuvo más dificultades con el coche con poco combustible, pero se mostró mucho más cómodo con el depósito lleno”. Por este motivo, el informe asegura que el argentino “tenía motivos para ser optimista de cara al domingo”.

El factor determinante: el accidente de Bearman y el Safety Car
En carrera, Colapinto mostró sus garras desde el inicio, ganando dos lugares en apenas tres vueltas. No obstante, la estrategia se vio alterada por un incidente ajeno. Tras su cambio de neumáticos en la vuelta 17, el choque de Oliver Bearman (Haas) cuando intentaba pasarlo al argentino cambió el destino de su Gran Premio. Franco terminó 16°.
Steve Nielsen, director general de Alpine, fue categórico al evaluar el resultado del argentino: “Franco se vio perjudicado por el coche de seguridad y no logró sumar puntos”.


