Fue un 18 de abril de 2007, durante un el encuentro de semifinales de la Copa del Rey entre Barcelona y Getafe.
En aquella tarde mágica en el Camp Nou, Messi inició su jugada desde la mitad de la cancha, deslizándose por la banda derecha mientras dejaba atrás a varios rivales con su habilidad única para eludir defensas. Con la precisión de un artista, sorteó al arquero y a los 29 minutos anotó un gol que pareció una réplica exacta del famoso gol de Maradona.
A pesar de la victoria convincente de Barcelona por 5-2 en la ida, el equipo no pudo mantener la ventaja en la vuelta y sufrió una inesperada derrota por 4-0, quedando eliminado de la final.
Aunque el título de la Copa del Rey lo terminó ganando Sevilla, el recuerdo del gol de Messi sigue resonando como un momento icónico en la historia del fútbol.

Barcelona era dirigido en aquel entonces por el neerlandés Frank Rijkaard y en aquella escuadra se encontraban leyendas de la talla de Ronaldinho, Etoó, Márquez, Puyol, Deco o Víctor Valdés.
En el banco del Getafe de España estaba el arquero ídolo de Boca, Roberto 'Pato' Abbondanzieri. No disputó el encuentro ya que el titular que recibió el golazo de La Pulga fue el español Luis García.

Messi lucía el número 19 en su camiseta (ya que el 10 pertenecía a Ronaldinho), y apenas comenzaba a ser reconocido como una figura destacada en el equipo catalán. Aunque aún no había alcanzado su máximo potencial, esa jugada anticipaba lo que el mundo presenciaría en los siguientes años.



