Este fin de semana se llevará a cabo el Gran Premio de Singapur, siendo uno de los desafíos más extremos de la temporada de Fórmula 1. Por esto, Franco Colapinto entrenó específicamente para soportar las condiciones en el circuito urbano de Marina Bay, que exige el máximo rendimiento técnico y físico.
Con sus 4.927 metros y 19 curvas, el trazado de Singapur representa un reto complejo. No solo hay que esquivar muros y sortear un trazado irregular, sino que también hay que saber sobrellevar el calor sofocante y la humedad que parecen envolverlo todo.
Un entrenamiento a puertas cerradas
Colapinto no dejó nada librado al azar. “Singapur es sin duda una de las carreras más duras de toda la temporada. El desafío físico único lo sentí el año pasado por primera vez, así que este año me dediqué tiempo a un entrenamiento específico para el calor con el fin de prepararme para las condiciones extremas”, confesó el piloto de Pilar en declaraciones oficiales de Alpine.
En 2024, clasificó 12º, a solo siete milésimas de su por entonces compañero en Williams, Alex Albon. El domingo, largó con todo: avanzó tres posiciones en la primera curva, se metió en zona de puntos y hasta provocó la queja de Albon por radio. Aguantó 29 vueltas entre los diez primeros, pero una parada en boxes lo relegó al 11º lugar.
“El circuito en sí es muy divertido para manejar. Es rápido, con muchas combinaciones técnicas de curvas y, por lo general, las carreras son bastante buenas. Tuve un comienzo interesante en la carrera del año pasado llegando a la curva 1, muy, muy tarde en la frenada”, recordó Colapinto.
“Competir bajo las luces siempre es una experiencia increíble y la ciudad es un lugar hermoso que tenemos la suerte de poder visitar”, consideró.


