Luego de golpear primero en Mendoza, Unión Deportiva San José afrontará una prueba de alto voltaje en su camino dentro de los cuartos de final de conferencia. El equipo mendocino visitará este sábado, desde las 20, a Hindú en Córdoba, con la chance de estirar su momento y clasificar a la siguiente instancia.
El arranque favorable en la serie dejó una señal positiva, pero en el cuerpo técnico nadie se deja arrastrar por la euforia. La idea es clara: mantener la concentración, no relajarse y entender que enfrente habrá un rival de peso, en una cancha compleja y en un contexto donde cada detalle puede torcer la historia.

En ese marco, el entrenador Facundo Di Nasso valoró lo que significó el primer triunfo, aunque remarcó que el equipo todavía tiene mucho por recorrer. “El primer punto impacta de manera positiva en el ánimo de las chicas, sobre todo porque habíamos perdido ambos partidos en la fase regular”, explicó.
Además, dejó una frase que marca el tono con el que San José encarará este nuevo desafío: “Estamos con los pies sobre la tierra, sabemos que falta mucho aún para avanzar y tenemos que ir a ganar a Córdoba, donde solo dos equipos han podido hacerlo en toda la liga”.

Lejos de conformarse con lo realizado en el primer juego, el plantel viajará con una mentalidad ambiciosa y, al mismo tiempo, prudente. La intención será disputar el encuentro con la misma intensidad mostrada en casa, pero también con la templanza necesaria para responder en un escenario hostil. “Vamos mentalizados en que vamos perdiendo la serie 1-0, así que vamos a ir a dejar todo en la cancha y tratar de terminar el trabajo”, sostuvo el DT.
En San José saben que el presente exige mirar el tablero inmediato y no perderse en cálculos futuros. El foco está puesto exclusivamente en el segundo partido, sin distracciones ni especulaciones. “No estamos pensando en lo que viene. Tenemos un rival muy fuerte adelante y tenemos que ganarle en su casa. Vamos paso a paso”, afirmó Di Nasso, con un mensaje que baja línea y ordena las prioridades del grupo.

Durante la semana, el trabajo del cuerpo técnico apuntó no solo a reforzar virtudes, sino también a preparar al equipo para atravesar momentos adversos dentro del juego. Porque en este tipo de cruces, donde la tensión aprieta y los márgenes son mínimos, no siempre alcanza con repetir lo bueno: también hay que estar listo para sufrir.
“Tratamos de bajar a las chicas de la nube, ser realistas. Tuvimos un gran partido de local, pero también las preparamos para el peor escenario posible: una mala noche, que no entren los tiros. La idea es encontrar soluciones incluso en esos momentos”, señaló.
La sensación que reina en la previa es que el choque en Córdoba será de máxima exigencia. Habrá roce, estrategia, paciencia y una batalla táctica en cada tramo del partido. No se espera un trámite abierto ni cómodo para ninguno de los dos. “Me imagino un partido peleado, aguerrido, que se va a jugar posesión por posesión y muy estudiado. El que se equivoque menos se lo va a llevar”, anticipó el entrenador.

La cita en Córdoba asoma como una jornada histórica para San José y para todo el deporte femenino de Mendoza. Porque cada avance en esta clase de escenarios no solo fortalece a un plantel, sino que también engrandece la representación de una provincia que busca pisar fuerte a nivel nacional.
El Santo jugará con la presión del desafío, pero también con el orgullo de llevar el nombre de Mendoza a una instancia grande, en una noche que puede transformarse en historia.
Fuente: Prensa San José



