Actualmente, Gutiérrez Sport Club atraviesa uno de sus peores momentos a nivel futbolístico. El descenso de categoría fue el desenlace de un conjunto de malas decisiones, tanto a nivel político como económico, que derivaron en el plantel que disputaba el Torneo Federal A.
De esta forma, y tras una seguidilla de derrotas que sentenció su destino, Gutiérrez se despedirá del campeonato a puertas cerradas.
A falta de tres fechas para la finalización de la primera fase de la Reválida, el Celeste intentará cerrar su participación de la manera más decorosa posible, aunque contará con una llamativa condición cuando le toque hacer las veces de local: jugará a puertas cerradas.
Desde el partido ante Germinal de Rawson, correspondiente a la quinta jornada, el club tomó la decisión de disputar todos los encuentros como local sin la presencia de público hasta el cierre del torneo, debido a una cuestión económica.
Los elevados costos que implica un operativo de seguridad, que en el caso de Gutiérrez ascendería a cinco millones de pesos por partido, sumado a la importante deuda de sueldos con el plantel actual, llevó a los dirigentes a tomar una decisión polémica y entendible a la vez, pero que le impedirá a los hinchas poder despedir al equipo de un sueño que duró poco más de un año.


