En la recta final del Reducido de la Primera Nacional, Gimnasia y Esgrima de Mendoza le queda un sólo paso para lograr el tan ansiado ascenso a la máxima categoría del fútbol argentino. Para eso, deberá superar a su último rival: San Martín de San Juan.
La semana para el Lobo comenzará este martes en el predio cercano al aeropuerto. Habrá una sesión liviana para bajar el viaje y recuperar jugadores pensando en el duelo de este domingo 8 de diciembre en Córdoba. Las cargas irán levemente en aumento para poder llegar lo más fino posible a la gran final.
Con el foco puesto completamente en San Martín, la incógnita que tiene Ezequiel Medrán radica en el estado de recuperación de Nazareno Solís. El delantero sufrió una fuerte contractura que lo dejó afuera del encuentro contra el Santo en La Ciudadela y ahora trabajará en tiempo récord para llegar al choque contra el Verdinegro.
Las dudas y certezas del Lobo
La duda de la inclusión de Solís en el once ocurre por dos motivos: El primero es porque, en caso de llegar, lo haría con lo justo debido a los plazos desde la lesión (hoy cumple ocho días). El segundo, porque el nivel que mostró Gastón Espósito fue bastante alto.
Por delante, Gimnasia tendrá cinco días más de trabajo para terminar de definir el gran interrogante rumbo a la gloria. El resto será el mismo equipo que logró asentarse al punto que sale de memoria: Tagliamonte, Torres, Mondino, Padilla, Recalde, Antonio, Antonini, Puch, Romano, Silba; Espósito o Solís.


