La Selección Argentina de Lionel Scaloni volvió a demostrar su vigencia en los partidos decisivos, y alcanzó este miércoles una estadística impactante: ganó 17 de los 18 mano a mano que disputó desde que asumió el entrenador.
La victoria por 2 a 1 ante Inglaterra en Atlanta, que clasificó al equipo a la final del Mundial 2026 contra España, estiró una racha histórica en cruces de eliminación directa y definiciones a partido único.
Para llegar a este número, el relevamiento contempla choques de mata-mata, finales y definiciones a un solo encuentro, incluido el tercer puesto de la Copa América 2019 y la Finalissima 2022.
La única derrota de la Scaloneta en este tipo de encuentros fue ante Brasil, por 2 a 0, en la semifinal de la Copa América 2019. Desde entonces, Argentina ganó 16 enfrentamientos consecutivos.
El detalle torneo por torneo:
Copa América 2019
- 2-0 a Venezuela en cuartos de final.
- 0-2 con Brasil en semifinal.
- 2-1 con Chile en el tercer puesto.
Copa América 2021
3-0 a Ecuador en cuartos de final.
1-1 Colombia y 3-2 por penales en semifinal.
1-0 Brasil en la final.
Finalissima 2022
- Argentina 3-0 Italia, final en Wembley.
Mundial Qatar 2022
- Argentina 2-1 Australia, octavos de final.
- Argentina 2-2 Países Bajos, 4-3 por penales en cuartos de final.
- Argentina 3-0 Croacia, semifinal.
- Argentina 3-3 Francia, 4-2 por penales en la final.
Copa América 2024
- Argentina 1-1 Ecuador, 4-2 por penales en cuartos de final.
- Argentina 2-0 Canadá, semifinal.
- Argentina 1-0 Colombia, final en tiempo suplementario.
Mundial 2026
- Argentina 3-2 Cabo Verde, dieciseisavos de final.
- Argentina 3-2 Egipto, octavos de final.
- Argentina 3-1 Suiza, cuartos de final.
- Argentina 2-1 Inglaterra, semifinal.
El registro resume una de las grandes fortalezas del ciclo: Argentina no solo compite, sino que resuelve en los partidos límite. En ese camino ganó dos Copas América, una Finalissima, un Mundial y ahora llegó a otra final de Copa del Mundo.

Desde la caída con Brasil en 2019, el equipo de Scaloni construyó una identidad marcada por la resistencia, la jerarquía en los momentos calientes y la capacidad para imponerse en contextos de máxima presión.
La final ante España será el próximo desafío para una selección que transformó los mano a mano en una marca registrada.



