Leandro Paredes habló recientemente de una de las grandes novelas del último mercado de pases: su frustrado regreso a Boca. En diálogo con La Gazzetta dello Sport, explicó por qué decidió renovar con Roma y postergar su vuelta al club de sus amores.
Paredes se mostró agradecido y cómodo en el club italiano: “Desde que llegué me sentí inmediatamente unido a esta camiseta. Es mi familia: dos de mis hijos nacieron aquí”. Y agregó: “Quería quedarme un año más para retribuir algo importante antes de volver a la Argentina”.
Además, admitió que en un momento estuvo cerca de vestir nuevamente la camiseta azul y oro. “Con Juric hice todo lo posible para volver a Boca. Incluso Roma me dijo que si las cosas seguían así, podía empezar a buscar otro equipo”, reveló.
Sin embargo, la llegada del nuevo entrenador Claudio Ranieri cambió el panorama: “Ranieri fue muy importante, me hizo volver a jugar. Me dio fuerzas para seguir. La confianza de un técnico es lo más importante”.
Sin embargo, le quitó relevancia a la cláusula para facilitar su salida: “Que esté ahí, o no, cambia poco. Lo que importa es mi elección, que fue renovar”.
Paredes emocionado por Boca
Sobre el Xeneize, Paredes no escatimó emociones: “Es una pasión. Cada vez que hablo de Boca siento escalofríos. Hay que vivirlo para entenderlo”. Y recordó con cariño a Daniele De Rossi: “Me preguntó enseguida por Boca, siempre tuve una gran relación con él”.
En la previa al clásico ante Lazio, comparó el Derbi de Roma con el Superclásico argentino. “Se vive igual, con intensidad. Será un desafío hermoso”, dijo. A la vez, sueña con volver a jugar la UEFA Champions League: “Lo intentaremos hasta el final, daremos el 110%”, cerró.


