A poco más de un año del inicio del Mundial 2026, el entrenador Lionel Scaloni sigue de cerca el rendimiento de sus futbolistas, con especial preocupación por cinco ganadores del mundo que atraviesan momentos complicados de distinta índole.
El caso más llamativo es el de Leandro Paredes (30 años). El volante pasó de ser titular en la Roma a no ser convocado por una cláusula en su contrato: el club debe pagar 2 millones de euros al PSG si juega un minuto más, por lo que lo marginaron para evitar el desembolso.

Nahuel Molina es otra gran inquietud. El lateral derecho, sin recambio natural en la Selección, vive su peor momento en el Atlético de Madrid, donde ocupa el 14° lugar en minutos jugados y su bajo rendimiento lo pone en la mira de una posible salida.
También preocupan Cuti Romero y Dibu Martínez, aunque más por el contexto de sus equipos que por su nivel individual. El defensor tuvo una temporada irregular en el Tottenham y podría ser transferido, mientras que el arquero espera definiciones en el Aston Villa.

Cierra la lista Exequiel Palacios, cuyo rendimiento y participación en el Bayer Leverkusen decayó notablemente. Con el Mundial cada vez más cerca, Scaloni analizará si estos jugadores recuperan su mejor versión o deberá buscar alternativas para la Selección.



