En el marco de las acusaciones en contra de algunos futbolistas de Godoy Cruz por las supuestas apuestas deportivas, varios de ellos respondieron y negaron rotundamente las denuncias.
Uno de ellos fue Federico Rasmussen, quien fue tajante en su respuesta: “Las barbaridades que se dijeron sobre mí, los mensajes y amenazas que recibí me parecieron totalmente injustas y me dolieron”. Además, el central de 32 años, referente del plantel, aclaró sobre el dolor que sintió: “Primero porque es falso y segundo porque siempre hice hasta lo imposible para jugar cada partido, para dar la cara”. Y cerró: “Costó dormir y comer en la semana. Me duele porque jugaron con mi honor y eso no lo iba a permitir, pero es un tema cerrado”.
Además de Rasmussen, otro que se refirió a las acusaciones fue el entrenador interino, Ernesto Pedernera: “Lo que se dice en las redes parece que todo es verdad. Entonces mañana me ensucian a mí o a vos y como no tenemos tiempo de pensar parece que todo es verdad. Hace cuatro o cinco días que estoy con el plantel y nunca toqué el tema porque confío a muerte”. Y finalizó: “Estos jugadores van al frente como locos, se tiran de cabeza y hoy dieron prueba de eso”.
El arquero Franco Petroli también agregó lo suyo: “En lo personal me parece una falta de respeto, pero no es un tema que se tenga que seguir hablando”.
Sin embargo, antes de las declaraciones, durante el partido en Mendoza de este domingo, el clima no fue el mejor para el Tomba. A la violencia que se vivió fuera de las canchas, se le sumaron las banderas en las gradas del estadio en contra del plantel. “Si vas a apostar, pensá en tu familia”, mientras otra decía: “Venimos por los colores, no por ustedes”.


