Rafael Nadal lleva poco más de un año desde su retiro, en noviembre de 2024, pero no extraña la gloria obtenida gracias a sus 22 títulos de Grand Slam y a su incontable cantidad de éxitos que lo convirtieron en una leyenda.
"Es un cambio de vida, pero no lo he acusado tanto. Siempre pensé que me iría bien después, en mi día a día, que es lo más importante, y que encontraría la felicidad personal en esta nueva etapa. Y sinceramente, así es", analizó.
En una entrevista con el diario As, el oriundo de Manacor aclaró que “Por suerte la etapa está totalmente cerrada y bien cerrada”. Y agregó: "Yo no vivo pensando que soy o que he sido tenista. Es una etapa que está cerrada. En el recuerdo siempre va a estar. Pero no vivo mi día a día pensando en tenis. No mantengo ninguna rutina fija. Ahora voy trabajando en mis cosas, tengo mis reuniones muchas mañanas, mis viajes de trabajo, e intento normalmente tener las tardes más libres para estar con la familia".
Cómo ganarle a Federer y a Djokovic
Consultado sobre los métodos utilizados para vencer a otros dos colosos de su época como Roger Federer y Novak Djokovic, con los que mantuvo una encarnizada lucha, Nadal reveló que con el suizo "el plan estaba claro, sobre todo al comienzo: apretarle el revés con la pelota alta muchas veces, hasta que se quedaba más parado esperando otra vez el tiro, y entonces yo podía cambiar hacia su drive".
"Era una práctica que a mí me suponía un esfuerzo mental, porque muchas veces veía el tiro hacia el otro lado, pero sabía que repetir al revés le generaba cansancio mental. No siempre me apetecía aplicar esa táctica, pero era la más factible", completó.
En cuanto a la receta para batir a Nole, señaló que "en tierra cambiaba un poco más que en pista rápida. En dura, los últimos años, cuando el físico ya no me daba para ciertos esfuerzos, me costaba muchísimo más. Para tener opciones necesitaba que el físico respondiera, y no lo hacía. Tenía que acortar puntos, y ganarle a Novak a dos o tres tiros era muy difícil. Intenté a veces ser más agresivo con el saque, pero no funcionó. Sentía que mis opciones eran mayores en tierra o hierba que en pista dura, sobre todo en mis últimos años".


