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Nürburgring 1957: cuando Fangio conquistó el "Infierno Verde" y firmó su obra maestra

El argentino conquistó su quinto título mundial en 1957 en el extenuante trazado alemán y logró algo que parecía imposible a bordo de su Maserati 250F.

fangio 1957

La Fórmula 1 posee contados pilotos que lograron perfeccionar en sí mismos el alma de leyendas y uno de ellos es Juan Manuel Fangio. Conquistó cinco campeonatos mundiales (1951, 1954, 1955, 1956 y 1957), dos subcampeonatos en 1950 y 1953, y fue ganador de las 12 Horas de Sebring en 1956 y 1957.

Justamente, ese último título que logró en 1957 quedará grabado en la historia del automovilismo por la lucha, el riesgo constante y la hazaña que conquistó Fangio en Nürburgring, un trazado irregular de 182 curvas de todo tipo (ciegas, cerradas, rápidas, una larga recta) y 22,810 km que solamente siete de los 24 que largaron pudieron recorrer las 22 vueltas pactadas.

Aquel 4 de agosto, el piloto argentino hizo algo nunca visto y a bordo de un Maserati 250F que rompió récords y superó a Ferrari en la última vuelta, logrando su quinto título mundial en el Gran Premio de Alemania. Pese a alcanzar la gloria, Maserati se retiró ese año y Fangio en 1958.

Por otro lado, aunque en esa época no se utilizaban cámaras on board, sí existen imágenes de pruebas que los pilotos realizaban en distintos circuitos. En 1957, el oriundo de Balcarce llegó al circuito de Módena para “testear” el Maserati y, desde su perspectiva, se puede ver el nivel de perfeccionismo que lo llevó a ganar su último campeonato ese mismo año.

Nürburgring 1957, cuando Fangio tocó la perfección

A los 46 años, tras correr en Alfa Romeo, Mercedes-Benz y Ferrari, el argentino fue por más en 1957 con Maserati. Comenzó el año ganando en Argentina, repitió en Mónaco, en Francia y llegó al Nordschleife de Nürburgring para sentenciar el título.

Sin embargo, tras perder la punta en la largada y recuperarla, una mala parada en boxes lo dejó tercero. La distancia con el líder era de 51 segundos, pero salió a relucir la mejor versión de Fangio.

En mi cabeza siempre pensaba que podía ganar la carrera, pero esta estaba casi perdida para mí, así que tuve que arriesgarme, y eso es algo que nunca antes había hecho en mi vida. Entonces, comencé a cambiar de usar la cuarta marcha a la quinta, y a empujar más fuerte usando los engranajes más largos. Pensé que hacerlo una vez estaba bien, que podía tomar una curva igual con una velocidad mayor a lo normal, pero sería una locura hacer eso en dos. Tomé la decisión correcta. Si en una curva estaba usando la segunda marcha, entonces pasé a tercera. Cuando era tercera, usé cuarta, y entonces el auto iba mejor en las curvas”, relató después Fangio.

En la vuelta 17, de las 22 pactadas, redujo la diferencia a 25 segundos. “En una de las bajadas, vi a los otros dos autos. Estaban uno detrás del otro y solo faltaban dos vueltas. Ese fue el primer momento en que realmente pensé que podría ir por ellos”.

Entonces, en la 21 y penúltima vuelta, logró lo que parecía imposible: lideraba. Superó primero a Peter Collins y luego a Hawthorn para terminar con un triunfo alucinante. Fangio venció por 3s1 sobre la Ferrari y se aseguró su quinto título. Aquel éxito fue el 24º y último en la F1. Tras el GP de Francia de 1958 se retiró del automovilismo.

Al año siguiente tomé la decisión de retirarme: me estaba haciendo viejo

Más de 100 mil personas presenciaron la proeza en el famoso “Infierno Verde”, en donde lo llamaron Meister (maestro en alemán) y le construyeron una estatua que recibe a los visitantes en la puerta.

fangio 1957
Fangio en 1957.

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