En Santa Fe se escribió un nuevo capítulo en la historia del fútbol argentino. Central Córdoba venció 1-0 a Vélez y se consagró campeón de la Copa Argentina por primera vez. Omar De Felippe, uno de los hacedores de este épico título, posee una historia impresionante tanto dentro de la cancha como fuera de ella.
Su paso en distintos equipos fue positivo y para eso su experiencia de vida lo ayuda mucho. Cuando era joven, formó parte del ejército argentino que combatió en Malvinas contra los ingleses. Muchos de sus compañeros en el campo de batalla sienten el triunfo del Ferroviario como propio gracias a la presencia de De Felippe y lo que le contagia a sus jugadores.
"Estoy muy agradecido a muchos veteranos de guerra que vivieron esto, son de otros equipos, y ellos hinchaban para que Central Córdoba fuera campeón. Se los quiero agradecer públicamente. En los grupos que estoy los pibes, tenemos 62, estaban detrás de esta ilusión. Siento que los represento en algún punto. Seguramente en el celular tendré muchos mensajes de ellos compartiendo esta alegría. En la vida hay que lucharla todos los días y hay que creer en lo que uno hace. Alguna vez va a llegar el premio", afirmó De Felippe.

“Hay que imponerse a todo en la vida”
En la temporada 2012/2013, De Felippe fue el encargado de tomar las riendas de Independiente cuando estaba en la B Nacional. Agarró un fierro caliente y lo devolvió a la Primera División con la misma convicción de siempre.
Central Córdoba estaba pasando un mal momento cuando llegó el DT que este miércoles sacó campeón. Fue en el momento en que estaba último con un punto en ocho fechas y terminó el año en la gloria. En este sentido, Omar trazó un paralelo entre las necesidades que pasa la gente día a día en nuestro país con lo que vivió en Malvinas.
"Lo que le pasa a cualquier argentino. Tenés que levantarte a las cinco de la mañana, tomarte el colectivo, ir a laburar y la guita no te alcanza. Y te tenés que levantar. Y eso es lo que nos pasó allá. Tenías hambre, frío, lo que sea, te tenés que levantar y seguir. Hacé fuego, secá la ropa. Nos tenés comida, andá a buscarla como sea. Tenías que robar, robala. Pero tenías que subsistir. Y esto es igual, hay que levantarse todos los días, mejorar, laburar, con calor, con frío. Hay que imponerse a todo en la vida", declaró.
Este es el segundo título del entrenador Omar De Felippe en su carrera en primera división, ya que había ganado el torneo ecuatoriano al mando de Emelec, en 2015. También logró el campeonato de la Primera B Nacional en 2010, con Olimpo, y los ascensos a Primera con Quilmes, en 2012, e Independiente, en 2014.
Otro logro importante de su carrera fue clasificar a Banfield a su primera copa internacional, la Libertadores 2005, cuando era el ayudante de campo de Julio César Falcioni.


