Con nueva conducción y una base rejuvenecida, Rivadavia vuelve a apostar por un sello clásico: trabajo, identidad y protagonismo. El banco tendrá a Sebastián Saborido como entrenador principal, acompañado por Sebastián Lanzieri. Dúo de oficio para subir la vara competitiva y darle continuidad a un proyecto que ya es marca registrada en Mendoza.
En el armado del plantel, la dirigencia aseguró dos referencias como fichas mayores: Tobías Cravero y Juan Cruz Sosa. A ellos se suman las altas nacionales de Lorenzo Capponi, Mateo Pérez y Francisco Llanos, piezas que llegan para ampliar alternativas en la rotación, sumados a Ignacio González y Tomás Raggiardo que se incorporan como U21.

El aporte internacional tendrá dos nombres: Simon Hunt Ramírez y Zondrick Garrett, las fichas extranjeras confirmadas, con la espectativa de tener gol y presencia para los minutos calientes.
Fiel a su ADN formativo, Rivadavia integrará a jugadores del club: Santiago Alemanno, Matías Buenanueva, Renzo Gordillo, José Tondini, Thiago Funes y Joaquín Coria (entre U21 y juveniles).

“Estoy agradecido de trabajar en Rivadavia, muy feliz de llegar a Mendoza. Es un proyecto con gente comprometida y que está en búsqueda de mejorar todo el tiempo. Espero poder transmitir mi experiencia y trabajar en conjunto para mejorar la estructura del club y cumplir los objetivos” expresó el entrenador Sebastián Saborido.
Fuente y fotos: Rivadavia Básquet



