MENU
ZAFIRO 89.5 EN VIVO Radio Zafiro

MENDOZA 13°C

DOLAR BLUE $1415/$1435

MENU

13°C

89.5
ANIVERSARIO NARANJA

Rivadavia Básquet cumplió 54 años: una historia escrita entre generaciones, títulos y pertenencia

La institución del este mendocino celebró este viernes más de medio siglo de vida con un recorrido que une canchas llenas, formadores históricos, grandes jugadores, campeonatos provinciales y etapas nacionales que marcaron a fuego la identidad deportiva del departamento.

RIVADAVIA

Hay clubes que nacen para competir y otros que, con el paso del tiempo, terminan formando parte de la vida cotidiana de un lugar. Rivadavia Básquet pertenece a ese segundo grupo. Este 22 de mayo, el Naranja cumple 54 años y la fecha invita a repasar una historia que no se explica solo con resultados, sino también con nombres, generaciones, familias, entrenadores, dirigentes y jugadores que hicieron del básquet una costumbre del Este mendocino.

rivadavia

En Rivadavia, la pelota naranja encontró tierra fértil desde temprano. Antes de que el club se transformara en una referencia provincial, el departamento ya respiraba básquet en escuelas, clubes de barrio y gimnasios que fueron sembrando una pasión duradera. Aquellos primeros años tuvieron protagonistas fundamentales como Américo Tondini y Leopoldo Brozovix, dos figuras ligadas a la enseñanza, la formación y el crecimiento de una disciplina que empezó a ganar espacio hasta convertirse en parte de la identidad local.

La historia grande comenzó a tomar forma en la década del 70. Por entonces, el equipo jugaba en una cancha ubicada detrás de la iglesia, donde el público acompañaba con una cercanía que todavía permanece en la memoria de quienes vivieron esa etapa. Allí se empezó a construir una relación especial entre el club y su gente. No era únicamente ir a ver un partido: era reunirse, acompañar, alentar y sentirse parte de algo propio.

Uno de los primeros momentos importantes llegó en 1974, cuando Rivadavia consiguió el campeonato de Primera B y logró el ascenso a la máxima categoría del básquet mendocino. Aquel equipo abrió un camino que después recorrerían muchas generaciones. Entre los nombres recordados de esa época aparece Ricardo Mansur, hoy intendete del departamento.

RIVADAVIA Brozovix

También fue clave la figura de Leopoldo Juan Brozovix, cuyo nombre quedó unido para siempre a la historia naranja. Profesor, entrenador, jugador y formador, Brozovix representa una parte esencial del crecimiento deportivo de Rivadavia. Su legado fue tan importante que el estadio del club lleva su nombre, como reconocimiento a una vida vinculada al básquet y a la formación de jugadores.

La década del 80 marcó uno de los períodos más fuertes de la institución. En 1983, Rivadavia volvió a destacarse con un ascenso memorable, luego de ganar de manera invicta los torneos Apertura y Clausura de la Primera B. Ese logro confirmó que el club no era una aparición ocasional, sino un proyecto deportivo con bases firmes.

RIVADAVIA

Pocos años después, el Naranja dio un salto mayor. En 1986, obtuvo el Torneo Federativo y consiguió el derecho de competir en la Liga Nacional C. Esa participación fue un verdadero cambio de escala. Rivadavia empezó a medirse con equipos de otras provincias y a representar a Mendoza en un escenario más exigente. Luego llegaría el ascenso a la Liga Nacional B, una etapa que todavía ocupa un lugar privilegiado en la memoria del club.

En aquellos años aparecieron jugadores que se transformaron en emblemas. Entre ellos se destacan Marcelo “Chelo” Centorbi, Rody Zagaglia, Eduardo “Tuta” Rodríguez, Mauricio Francese, Pato Rodríguez, Gustavo Peñaloza,Mauricio Bittar, Patrick Releford, Ariel “Cococho” Díaz, Paul Llaver, Andrés Brozovix, Mauricio Lorca y otros protagonistas que hicieron crecer el prestigio del básquet rivadaviense.

RIVADAVIA

La llamada Generación Naranja del 87 ocupa un capítulo especial. Aquel grupo fue parte de una etapa de enorme valor deportivo, con títulos, ascensos y grandes noches. En 1987, Rivadavia consiguió uno de sus logros más recordados al quedarse con el campeonato anual de la máxima categoría provincial, después de ganar el Apertura y el Clausura. Fue una conquista que terminó de consolidar al club como una potencia mendocina.

RIVADAVIA
MARCELO “CHELO” CENTORBI Historico jugador del Naranja

La historia de Rivadavia Básquet no puede contarse únicamente desde la rama masculina. A fines de los años 70, el básquet femenino también comenzó a abrirse camino con el impulso de Yeyi Seoane y el trabajo posterior de distintos formadores. Esa participación amplió la vida deportiva del club y fortaleció una idea que se mantiene hasta hoy: Rivadavia no fue solo un equipo competitivo, sino una escuela de básquet para muchas generaciones.

Tras el impulso nacional de los años 80, llegaron tiempos más difíciles. La situación económica obligó a frenar algunos proyectos deportivos, pero el club nunca perdió su lugar dentro del básquet mendocino. Siguió formando jugadores, compitiendo y sosteniendo una base social que resultó determinante para volver a crecer con fuerza años después.

El renacer deportivo tuvo una etapa brillante en la década de 2010. Rivadavia volvió a dominar en Mendoza con una serie de títulos que reafirmaron su peso histórico. En 2011, conquistó el Apertura, el Clausura y el Anual. En 2012, repitió una campaña sobresaliente con el Apertura, la Liga C, el Clausura y el Anual. Luego sumó el Súper 8 en 2013 y nuevas consagraciones en 2014.

RIVADAVIA

Esa etapa tuvo nombres muy importantes como Fernando “Hueso” Ronco, Nicolás Seoane, Diego Cabañez, Nahuel Jerez, Abel Trejo, Diego Arce, Andrés Llaver, Agustín Gómez, Mauro Gómez, Víctor Cortez, Lautaro Martín y Stefano Arancibia. Todos ellos fueron parte de una nueva camada que volvió a poner a Rivadavia en el primer plano provincial.

En ese proceso también fue fundamental Fernando Minelli. El entrenador, formado en la vida interna del club, condujo equipos que combinaron jerarquía, pertenencia y una clara identidad de juego. Bajo su mando, Rivadavia volvió a competir en alto nivel y sostuvo una estructura deportiva que le permitió proyectarse nuevamente hacia competencias nacionales.

La llegada a la Liga Argentina representó otro paso importante. El Naranja volvió a llevar el nombre de Mendoza a una categoría nacional exigente y se acostumbró a competir contra instituciones de distintos puntos del país. En ese recorrido aparecieron jugadores de la casa y otros que se fueron identificando con el club, como Stefano Arancibia, Andrés Llaver, Guido Francese, Abel Trejo, Federico Grenni, Andrés Alberici y Facundo Lazcano.

En los últimos años, Rivadavia mantuvo viva su presencia competitiva con nuevos protagonistas. Entre ellos se destacan  Juan Cruz Sosa, Khalil Adaro, Alejo Andrés, Tobías Cravero, Juan Cruz Cano integrantes de distintos planteles que sostuvieron el prestigio naranja.

Uno de los grandes festejos recientes llegó en 2023, cuando Rivadavia volvió a ser campeón después de varios años al vencer a Atenas Sport Club en la final del Apertura de la Superliga masculina. Aquella consagración tuvo un valor especial porque significó el reencuentro con una vuelta olímpica esperada por su gente. Stefano Arancibia fue una de las figuras de esa conquista y ratificó su lugar entre los referentes modernos del club.

rivadavia campeon 2024

En 2024, el Naranja volvió a dar otro golpe fuerte al quedarse con la final anual de la Superliga frente a Godoy Cruz. Con Sebastián Torre como entrenador, el equipo mostró solidez y coronó una campaña de alto nivel. Fue otra página importante para una institución que, más allá de los cambios de época, se mantiene acostumbrada a competir por cosas importantes.

A lo largo de estos 54 años, Rivadavia Básquet construyó una historia que tiene de todo: ascensos, campeonatos, etapas nacionales, figuras inolvidables, entrenadores formadores, dirigentes comprometidos y una hinchada que acompaña con orgullo. Pero, por encima de todo, el club logró algo más difícil que ganar un torneo: convertirse en parte de la identidad de su pueblo.

Cada generación naranja recibió algo de la anterior y dejó algo para la siguiente. Esa continuidad es, quizás, el mayor patrimonio de Rivadavia. Porque los títulos se celebran, las estadísticas se guardan y los nombres se recuerdan, pero la pertenencia es lo que mantiene viva a una institución.

RIVADAVIA 2024

Por eso, este nuevo aniversario no es solamente una fecha en el calendario. Es el homenaje a una historia colectiva. A los que jugaron, a los que enseñaron, a los que dirigieron, a los que alentaron y a los que todavía sienten que entrar al estadio Leopoldo Juan Brozovix es volver a un lugar conocido.

Rivadavia Básquet cumple 54 años con pasado, presente y futuro. Medio siglo largo de esfuerzo, pasión y orgullo naranja. Una historia hecha con pelota, tribuna y memoria.

superliga básquet
superliga básquet

Suscribite al newsletter

Todas las noticias de Mendoza y del mundo en tu correo