Rivadavia Básquet tuvo una noche de vaivenes en Gálvez y, pese a un cierre furioso, terminó cayendo 93 a 85 ante Santa Paula, en uno de los duelos más atractivos de la jornada. El conjunto mendocino estuvo contra las cuerdas durante gran parte del partido, pero reaccionó en el tramo final, llegó a ponerse a tres puntos y obligó al local a sacar su mejor versión para liquidarlo.

El arranque fue parejo y con buen ritmo ofensivo en ambos costados. Santa Paula encontró soluciones desde el banco con Balbo, Delucchi y Caicedo, mientras que en Rivadavia el peso del goleo pasó por Mateo Pérez y Lorenzo Capponi. Un triple de Rivero sobre la chicharra inclinó el primer cuarto: 24-23 para el local.
En el segundo período, el partido se le hizo cuesta arriba al Naranja. Rivero encendió la mecha con una noche perfecta desde el perímetro en ese pasaje (3/3 en triples) y el equipo santafesino aprovechó el momento con buenos ingresos de Barbieri y Caicedo. Rivadavia perdió claridad cerca del aro y no encontró puntería desde afuera, por lo que se fue al descanso abajo: 49-39.

El tercero mantuvo a Santa Paula al mando, esta vez con mayor insistencia en el juego interno: penetraciones y pick and roll para sostener la diferencia cuando el triple dejó de caer. En Rivadavia apareció nuevamente Capponi como faro, acompañado por la efectividad de Hunt-Ramírez, pero dos acciones clave del cierre —un triple de Gómez Quintero y una conexión interna con Delucchi— estiraron la ventaja a 74-62.

El último cuarto tuvo drama y perfume a remontada. Rivadavia sacó carácter, metió una ráfaga con Cravero, Capponi y Hunt, y se puso a tres con apenas un minuto por jugarse. Sin embargo, cuando el partido pedía nervios, el local pidió oficio: Gómez Quintero tomó la posta, atacó el aro en tres penetraciones consecutivas y sentenció el resultado final: 93-85.

En lo individual, Capponi fue el máximo anotador de Rivadavia con 17 puntos, mientras que en Santa Paula se destacaron Gómez Quintero (18) y el aporte colectivo que le permitió sostener la ventaja en los momentos calientes. Rivadavia mostró reacción y competitividad, pero, le faltó una moneda de suerte y otra de defensa para completar la remontada.




