Este domingo, River empató 0-0 con Vélez en la última fecha de la fase regular del Torneo Clausura 2025. En la recta final, el equipo de Núñez no depende solo de sí mismo para meterse en la Copa Libertadores 2026 y necesita una combinación de resultados para no quedar fuera del máximo torneo continental.
El Millonario, que ya llegaba con pocas chances de escalar en la Tabla Anual, confirmó que terminará el año en el cuarto lugar y afuera de los puestos de clasificación a la Libertadores del próximo año.
Para acceder al certamen más importante del continente, le quedan disponibles dos vías: ganar el Torneo Clausura o que el campeón sea uno de los equipos que terminó arriba suyo en la Tabla Anual.
Si se da la primera opción, River jugará la fase de grupos de la Libertadores 2026 sin tener que pasar por la fase previa. Si ocurre la segunda y el campeón es Rosario Central, Boca o Argentinos Juniors, se liberará el cupo de repechaje para el equipo de Marcelo Gallardo.
Por el momento, River estaría logrando la clasificación a la Copa Sudamericana 2026.
La bronca de Gallardo por el rendimiento de River
Tras el empate de River en Liniers, la conferencia de prensa ocurrió con cierta normalidad hasta que llegó la última pregunta, vinculada a si Gallardo mantenía la misma “autoexigencia” que en su primer ciclo.
La reacción fue inmediata. El técnico contestó con firmeza: “¿De verdad creés que no tengo autoexigencia con mi trabajo? ¿Vos me conocés? Yo me hago cargo del funcionamiento del equipo. No lo voy a permitir”, lanzó, molesto por lo que consideró una insinuación fuera de lugar.
Gallardo remarcó que su compromiso con River está fuera de discusión, que acepta cada crítica vinculada al mal juego y que no niega la realidad. “Decir que jugamos mal, perfecto. Pero sobre mi convicción no”, agregó. El gesto marcó el clima de una conferencia cargada de frustración por el presente del equipo.


