La Final Anual de la Superliga de básquetbol de Mendoza, disputada en el estadio Salvador Bonanno de Andes Talleres, fue suspendida en el tramo decisivo por los árbitros, que determinaron que se registraron cantos antisemitas provenientes de un sector de la hinchada de Godoy Cruz dirigidos hacia Israelita Macabi.

La interrupción llegó con el partido abierto y al rojo vivo: el tablero marcaba 88 a 87 a favor de Godoy Cruz, con 2'20" por jugar en el cuarto final. Ante el clima generado en las tribunas, los árbitros Leyton, Flores y Calderón tomaron la decisión de detener el encuentro, aplicar el protocolo CAB y retirarse de la cancha, dejando el resultado en suspenso.

Hasta ese momento, el desarrollo deportivo mostraba a Godoy Cruz al frente en la mayor parte del encuentro, antes del último período, donde Macabi recortó la diferencia hasta quedar a un punto.
Sin embargo, el cierre quedó sin resolución en el rectángulo, y ahora el desenlace se trasladó al escritorio: se aguarda el informe arbitral y la determinación federativa sobre cómo continuará el trámite (si se completa el juego, si se reprograma, o qué criterio se aplicará).

Tras la suspensión, el cierre fue caliente, con discusiones y reproches cruzados: desde el minuto cero se escucharon cánticos provocativos de ambos lados, con el "vos sos de la B.." desde la tribuna Celeste y, según allegados del Tomba, respuestas con insultos como "negro de ...." y "monos", en un ida y vuelta constante que incluso algunos hinchas pidieron frenar. Del lado del Expreso también se oyó el "Judío...hijo de p..." y, con ese clima, el partido terminó suspendido, en un escenario que dejó un saldo inevitable: un partido inconcluso en donde estas expresiones resultan repudiables en cualquier ámbito y ajenas a lo que debería ser una final.
Según la programación previa, la segunda final estaba prevista para el jueves 18 a las 21.30, y una tercera (si fuera necesaria) para el domingo, en el mismo horario y escenario. No obstante, ambas fechas quedarán atadas a lo que resuelva el Tribunal de Penas tras el hecho ocurrido.
Fotos: Toti Rios



