(De nuestro enviado especial) - El colorido del barrio de La Boca siempre suma calor popular a cualquier partido, más en su previa. Y si juega la Selección Argentina campeona del mundo el todo pasa a ser a nivel celeste y blanco, por supuesto con el azul y oro en las paredes.
En las cuadras aledañas a La Bombonera resaltan las pintadas con Diego Maradona y Messi y los banderines alusivos. Y acá no hay problema con la venta de cerveza, vino y fernet. Los choripanes, la bondiola a las brazas y los sánguches de vacío sacuden el olfato y tientan a los dientes.
Cualquier vecino saca su parrilla y la conservadora se pone a vender. Es el clima futbolero más intenso y se veía a la gente de distintos puntos del país chochos consumiendo.









