Lando Norris es el nuevo campeón del mundo de Fórmula 1. El inglés de McLaren necesitaba subirse al podio en el Gran Premio de Abu Dhabi para asegurarse la corona sin depender de otros resultados y cumplió el objetivo con autoridad: terminó tercero en Yas Marina y cerró una temporada histórica, poniendo fin al dominio que Max Verstappen había construido en los últimos años.
Luego de la victoria, el piloto inglés se desahogó: “Es un sueño hecho realidad. Es el día más feliz de mi vida”.
La carrera final mostró desde el arranque el escenario que terminaría definiendo el campeonato. Verstappen, que llegaba con 12 puntos de desventaja, largó desde la pole y ganó de punta a punta, pero su triunfo no fue suficiente. Detrás se ubicó Oscar Piastri y, tercero, Norris, el resultado exacto que necesitaba el británico para sellar el título.
Verstappen hizo todo lo que estaba a su alcance: ganar y presionar. Sin embargo, Norris nunca perdió el foco. Administró los neumáticos, mantuvo un ritmo sólido y jamás salió de la zona de podio que lo consagraba campeón, en una carrera sin sobresaltos ni errores.
Piastri, que llegaba a la definición a 16 puntos del líder, también tuvo su momento de protagonismo. Incluso lideró una parte de la competencia, pero su segundo lugar solo sirvió para confirmar el enorme año de McLaren, que colocó a dos de sus pilotos en la pelea hasta la última fecha.
Colapinto, en su clásico puesto 20
Para Franco Colapinto, en cambio, el cierre de temporada volvió a ser complicado. El argentino finalizó en el puesto 20 y cerró un 2025 lleno de dificultades con Alpine. Pese a un inicio prometedor el viernes, arrastró problemas durante todo el fin de semana, quedó eliminado en la Q1 por vueltas anuladas y en carrera nunca encontró ritmo competitivo, repitiendo un patrón que se hizo frecuente en la segunda mitad del año.
El título de Norris se explica sin discusiones: fue el piloto más regular de la temporada. Los tres candidatos llegaron a Abu Dhabi igualados en cantidad de victorias, pero el británico construyó la diferencia a fuerza de podios y constancia, incluso en carreras donde McLaren no fue el auto dominante. No hizo falta recurrir a desempates reglamentarios: el podio final lo resolvió todo.
McLaren vuelve a tener un campeón del mundo después de más de cuatro décadas. Verstappen mantuvo su nivel superlativo, pero esta vez la aritmética no lo acompañó. Y Piastri se consolidó definitivamente como un aspirante serio a los títulos que vienen. Abu Dhabi bajó el telón de un campeonato vibrante y coronó al piloto que mejor supo soportar la presión. Lando Norris es campeón del mundo. Y lo hizo a lo grande.
