En pleno partido entre Huracán y Vélez se dio una insólita situación con uno de los mejores jugadores del fútbol argentino. Todo ocurrió en el segundo tiempo, cuando el reloj marcaba los 11' y el Fortín ganaba parcialmente por 2-0
En un ataque del Globo, "Wanchope" Ábila quiso tirar una tijera y le pegó en la cabeza a Valentín Gómez. El golpe fue tal, que el defensor cayó al piso, y quedó tirado, despertando el miedo de todos los presentes.
El exdelantero de Boca le erró a la pelota y le pegó directamente al jugador. Al principio el defensor central quedó tirado en el suelo por varios minutos y encendió las alarmas de todos en la cancha, pero finalmente se recuperó. Se escucharon los suspiros de alivio en el estadio.
Pese a seguir jugando, debió ser retirado del campo de juego por el fuerte golpe. Entre lágrimas, arriba de un carrito y asegurando que estaba bien, el defensor de Vélez, que vio como se le frustró un pase a Europa por su rodilla, tuvo que salir de la cancha.
Una vez en el banco, se lo vio desconsolado, llorando y rodeado por sus compañeros de equipo, quienes intentaban de todas las maneras posibles consolarlo.


