Entre lágrimas, mucha emoción y familias colmando las gradas, el estadio Feliciano Gambarte fue recibido con los brazos abiertos por el pueblo de Godoy Cruz que vivió una jornada histórica.
Un día, en una tarde perfecta, los hinchas del Tomba emprendieron el camino a casa, allí en donde los recuerdos se forjan y los corazones laten como uno solo. Así fue como, finalmente un día la espera terminó y las puertas del Gambarte se abrieron para darle la bienvenida a su familia.
El reencuentro más esperado
Este sábado 5 de julio fue una jornada que quedará grabada en los libros dorados del club. Fueron 20 años sin recorrer la calle Balcarce, sin el sonido de los bombos en las gradas y los cánticos sagrados de los hinchas. Pero, desde temprano en la tarde, el azul y el blanco vistieron las inmediaciones del estadio, mientras los fanáticos respiraban el aroma único del regreso y la expectativa.
Desde las 16, familias, niños y grupos de amigos comenzaron a llenar las gradas y a observar extasiados su renovado hogar. El ambiente festivo no faltó con la música de las bandas La Concubina, Antonietta y Cuyoman, que le agregaron su toque distintivo.
A medida que la tarde avanzó, las agujas del reloj se acercaron al momento más esperado por todos. Con un estadio colmado y la presencia de jugadores y glorias del club, se reinauguró oficialmente el Gambarte.
Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA, Hebe Casado, vicegobernadora provincial, Alejandro Chapini, presidente de Godoy Cruz, entre otras destacadas personalidades, cortaron la cinta en una tarde histórica.

Entre la emoción y los recuerdos imborrables
Entonces, llegó el momento de la presentación del Gambarte: un recorrido por la historia y el ascenso, ante familias enteras que tenían en sus ojos el reflejo de la emoción al ver aquellas épocas de gloria iluminadas sobre el campo de juego.
Pero el día estaba lejos de terminar. El espectáculo continuó con un baile combinado con llamas, música y un show de fuegos artificiales.
Cuando la noche arribó, las luces se encendieron para recibir a las glorias eternas y a quienes ayudaron a sentar las bases de lo que Godoy Cruz es actualmente. Así, el cielo nocturno observó a jugadores históricos, figuras, héroes y antiguos entrenadores pisar el césped del Gambarte. Una vez más, jugaron al fútbol, aquel que une, que despierta emociones y que enaltece la pasión.
Nicolás Olmedo, Daniel Oldrá, Alejandro Abaurre y Darío Salomón fueron algunos de los nombres que participaron bajo la algarabía de su gente, que los miraban maravillados.

Poco a poco, el gran día fue llegando a su fin. Cuando las miradas subieron al cielo para admirar un imponente show de drones, un gigantesco escudo del Tomba iluminó en el cielo mendocino. Así, las estrellas brillaron más fuerte, la pelota volvió a rodar y el Feliciano Gambarte volvió a latir con un sueño que se convirtió en realidad.



