En las últimas horas, una fuerte ola de frío polar cubrió de nieve al circuito de Spa-Francorchamps, en Bélgica, uno de los trazados más emblemáticos del calendario de la Fórmula 1. El fenómeno dejó postales impactantes, con la pista completamente blanca y los árboles de la zona pintados como un cuadro único.
Las temperaturas descendieron hasta los -7 °C en el país, como parte de un frente ártico que afecta a gran parte de Europa. Desde las redes sociales del propio circuito compartieron imágenes aéreas del trazado nevado, que generaron miles de reacciones en pocos minutos.
El video, grabado con un dron, muestra las curvas más icónicas del circuito, como Eau Rouge y Raidillon, cubiertas de nieve. La publicación cosechó elogios por la belleza del paisaje: “Magnífico”, escribió un usuario. Otro ironizó: “¿Las 24 horas de Spa... en trineo?”
Sin embargo, no fue el único circuito afectado. El autódromo de Zandvoort, en Países Bajos, también amaneció completamente cubierto de blanco. Allí se publicó una foto acompañada del texto: “No es la vuelta más rápida, pero quizás sí la más hermosa”.
De la nieve al recuerdo de Oscar Piastri
En contraste con el clima actual, el australiano Oscar Piastri ganó el Gran Premio de Bélgica en Spa durante julio pasado, bajo condiciones completamente diferentes. También se impuso en Zandvoort un mes después, lo que refuerza el vínculo reciente del joven piloto con estos circuitos ahora congelados.


