Este martes, Liverpool recibió a Paris Saint-Germain en su mítico estadio con la difícil misión de revertir el 2 a 0 sufrido en la ida disputada en el Parque de los Príncipes. El equipo inglés confió desde el inicio en el peso de Anfield para lograr otra de sus épicas remontadas europeas en la Champions League.
Sin embargo, PSG mantuvo la guardia alta y ganó con un doblete de Ousmane Dembélé, firmando un global de 4 a 0 para avanzar en el campeonato.
Síntesis del encuentro
Antes del pitazo inicial, se vivió un momento de profunda sensibilidad. Anfield rindió un emocionante homenaje a los 97 fallecidos en la Tragedia de Hillsborough, en el marco del 37° aniversario del lamentable suceso que se cumple este miércoles. En un clima de absoluto respeto, el estadio entero recordó a las víctimas, uniendo a jugadores y aficionados en un tributo que cargó de mística una noche trascendental.
Cuando Liverpool buscaba el milagro, a los 72 minutos apareció el Balón de Oro para bajarle el martillo a la serie. En una jugada individual brillante, Dembélé enganchó ante la marca de Alexis Mac Allister y sacó un remate a colocar, de zurda y desde afuera del área, para estampar el 1-0 del conjunto parisino. Con ese tanto, la ventaja global se estiraba a un 3-0 que dejaba a los Reds sin margen de maniobra.
Sin embargo, la exhibición de la figura francesa no terminó allí. A los 91', otra vez apareció Dembélé para poner el 2-0 definitivo (4 a 0 global), sellando una actuación consagratoria en uno de los estadios más difíciles del mundo. Con este doblete, PSG no sólo liquidó cualquier esperanza de Liverpool, sino que reafirmó su chapa de candidato absoluto al título.
La solidez del equipo francés y la jerarquía de su estrella cerraron una noche perfecta y aseguraron el pase a las semifinales de la Champions League con una contundencia implacable.


