En medio del partido entre Boca Juniors y Gimnasia La Plata por la Copa Argentina hubo serios disturbios en las tribunas. Volaron las sillas y de todo tipo de elementos contundentes. Y si no fuera por la intervención del presidente xeneize, Juan Román Riquelme, que se metió directamente en la platea para calmar los ánimos, la situación podría haberse desmadrado.
También los integrantes del Consejo de Fútbol de Boca, Chicho Serna, Raúl Cascini y Marcelo Delgado, ayudaron a Riquelme a desactivar el problema, en un hecho inédito en el fútbol argentino. Con esta acción, el titular de Boca demostró todo el poder que tiene, y de la idolatría que le tienen los hinchas.





