Mendoza se perfila como una de las provincias más beneficiadas gracias a su participación activa en las negociaciones, trabajando producto por producto para garantizar su inclusión. La Unión Europea ya es un destino clave para la exportación mendocina, con envíos por US$ 162 millones en 2024.
Actualmente, unas 250 empresas mendocinas venden sus productos al bloque europeo, lideradas por el vino, seguido de ajo, frutas frescas y elaboradas, nueces y aceite de oliva. Solo el vino concentra el 67% de las exportaciones provinciales hacia la UE. En 2024, los principales destinos fueron España (US$ 40 millones), Países Bajos (US$ 33 millones), Francia (US$ 28 millones), y Alemania e Italia con alrededor de 11 millones de dólares cada uno.

Cómo impactará el acuerdo en Mendoza
Uno de los ejes del convenio es la desgravación arancelaria, que se aplicará de forma escalonada desde el día de la entrada en vigor del tratado. En algunos productos, los aranceles desaparecerán de inmediato, mientras que en otros la reducción será progresiva hasta alcanzar el arancel cero en varios años.
Para el vino mendocino, los aranceles actuales de entre 9,9 y 13,1 euros por hectolitro comenzarán a eliminarse en un 20% desde el inicio y llegarán a cero en el quinto año. Esto permitirá mejorar la competitividad del producto en Europa, mientras que los vinos europeos tendrán ocho años para alcanzar el arancel cero en el Mercosur.
Otros productos también se verán favorecidos. El ajo tendrá un aumento del cupo de exportación sin aranceles, mientras que aceite de oliva, nueces, pistachos y otras frutas secas podrán acceder a reducciones progresivas de aranceles. Por ejemplo, el arancel de la ciruela seca bajará del 9,6% al 8,22% en el primer año y alcanzará el 0% en el cuarto.

Con cautela por la aprobación legislativa pendiente y la resistencia de algunos sectores agropecuarios europeos, el especialista estimó que el tratado podría impulsar un crecimiento de las exportaciones del bloque del 17%, siempre que se acompañe con políticas nacionales que respalden a las empresas y modernicen la regulación laboral y tributaria.
