La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) estableció el nuevo mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, que entrará en vigencia a partir de los salarios percibidos en febrero de 2025. Según lo dispuesto en la Ley 27.737, este ajuste responde a la reforma fiscal implementada por la administración de Javier Milei, que indexa los parámetros de Ganancias semestralmente con base en la inflación acumulada.
Nuevo piso salarial para trabajadores y jubilados
El aumento del 12% en el mínimo no imponible establece que:
- Trabajadores solteros y sin hijos tributarán si su remuneración mensual bruta supera los $2.285.136, lo que equivale a $1.892.937 netos.
- Trabajadores casados con dos hijos pagarán Ganancias si perciben más de $3 millones bruto ($2.516.337 neto). Si se deduce a dos menores, el monto bruto mínimo será de $2.654.165, equivalente a $2.202.957 neto.
- Para autónomos, los ingresos mensuales promedio quedan en $1.468.658 para la categoría general y $1.631.843 para profesionales y emprendedores.
- Los jubilados, en tanto, estarán exentos si perciben ingresos equivalentes a ocho haberes mínimos, lo que representa $2.127.256 desde el segundo mes del año.

Cambios en el ajuste del impuesto
Hasta 2024, el mínimo no imponible de Ganancias se actualizaba anualmente en enero, siguiendo la variación de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) registrada a octubre del año anterior. Con la reforma fiscal, este ajuste ahora se realiza semestralmente, en enero y julio, considerando la inflación acumulada que mide el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC.
Impacto en las deducciones y escalas
Además del mínimo no imponible, las deducciones y las escalas que determinan el porcentaje de impuesto también se ajustaron por inflación. Esto busca garantizar una mayor proporcionalidad entre los ingresos de los contribuyentes y la carga tributaria, ofreciendo alivio fiscal en un contexto económico marcado por una inflación sostenida.
Este ajuste beneficiará a un amplio espectro de trabajadores y jubilados, pero los sectores autónomos destacan como los más impactados por las deducciones diferenciadas. La actualización refleja el compromiso del Estado con la adecuación del sistema tributario al contexto inflacionario actual.

