La Administración Federal de Recursos y Control de la Argentina (ARCA) implementó una nueva estructura de fiscalización tributaria basada en tres ejes: el control de grandes contribuyentes, la aplicación de un “scoring” para el sector agropecuario y la evaluación de facturación del universo general de contribuyentes. Estas medidas buscan optimizar los recursos de control y adecuar los beneficios según el grado de cumplimiento fiscal.
Según informó el organismo, el proceso de recalibración de parámetros permitirá que más de 750.000 contribuyentes accedan a una mejor categoría de riesgo dentro del Sistema de Perfil de Riesgo (SIPER), ubicándose en el nivel A (muy bajo). Esta calificación facilitará el acceso a planes de pago ampliados, certificados simplificados y beneficios fiscales adicionales.
ARCA mantiene cinco niveles dentro del SIPER:
A (riesgo muy bajo), B (bajo), C (medio y nuevas altas), D (alto) y E (muy alto).
Control sobre grandes contribuyentes
El sistema de fiscalización concentra su atención en cerca de 10.000 CUIT, que representan el 70% de la recaudación nacional. Para este grupo, la Dirección General Impositiva (DGI) determina la nómina de empresas sujetas a la Subdirección General de Operaciones Impositivas de Grandes Contribuyentes, según la resolución general 5670.
Entre los criterios considerados se encuentran el volumen de ventas, nivel de empleo, movimientos financieros, operaciones con divisas, exportaciones y vinculaciones societarias. La revisión del padrón es bianual, aunque puede actualizarse hasta un 10% fuera de término por motivos específicos.
Este registro incluye a los contribuyentes que deben presentar el informe país por país, los que participan en regímenes de precios de transferencia o pertenecen al Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI).

Scoring para el sector agropecuario
En el ámbito del campo, ARCA aplica un Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA) que unifica registros y declaraciones del sector. Este sistema evalúa la conducta fiscal mediante una ponderación de parámetros que define tres niveles de riesgo: bajo, medio o alto.
Los productores pueden apelar su calificación corrigiendo inconsistencias y solicitando el reproceso de la información. La categoría obtenida determina el acceso a beneficios o la aplicación de retenciones incrementadas.
Evaluación y autorización de facturación
ARCA actualizó también el proceso de autorización de comprobantes, con el objetivo de prevenir facturación apócrifa. A través de la resolución general 5762, reemplazó la normativa vigente desde 2003 e incorporó nuevas exigencias para acreditar solvencia económica.
A partir del 1 de diciembre de 2025, los contribuyentes deberán tramitar las facturas “A” mediante los formularios 855 (personas humanas) o 856 (empresas), disponibles en el servicio web de la AFIP.
Las personas deberán acreditar sus bienes declarados en el Impuesto sobre los Bienes Personales, mientras que las sociedades deberán cumplir con estos requisitos al menos en un 33% de sus integrantes.
Si no se cumple con los parámetros patrimoniales, se podrá emitir factura “A sujeta a retención” o “A con pago en CBU informada”, modalidades que sustituyen a las antiguas facturas M.
ARCA utilizará la información del Libro de IVA Digital y del Formulario 2051 para evaluar el comportamiento fiscal de cada contribuyente. Estas revisiones se realizarán tres veces al año: en febrero, junio y octubre, y definirán la autorización o restricción en la emisión de comprobantes.
