La entrada en vigencia del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea marca un nuevo escenario para las exportaciones de Mendoza. Desde este mes, varios productos locales comienzan a acceder a reducciones o eliminación de aranceles, lo que mejora su competitividad en el mercado europeo.
Entre los más beneficiados aparece el aceite de oliva, que logró ingresar en el grupo de productos con desgravación inmediata. En esta primera etapa, unas 2.000 toneladas podrán exportarse sin pagar impuestos, lo que implica una mejora significativa frente a los costos previos.

El ajo, otro producto clave de la provincia, también se suma al acuerdo, aunque con un esquema distinto. Tendrá arancel cero pero bajo un cupo inicial de 1.700 toneladas, que irá creciendo de forma progresiva hasta alcanzar las 15 mil toneladas en un plazo de ocho años. Este sistema genera competencia entre exportadores por acceder al volumen disponible.
En tanto, otros productos como el vino, la miel y la ciruela desecada quedaron incluidos en un proceso de reducción gradual de aranceles, que se extenderá entre cuatro y ocho años. En el caso del vino, la baja será del 20% anual hasta eliminar completamente los impuestos.
El nuevo esquema abre oportunidades, pero también plantea desafíos. Aún restan definiciones sobre la distribución de cupos y los tiempos de aplicación de algunas reducciones, lo que obliga a los exportadores a actuar con cautela mientras se terminan de ajustar los detalles operativos del acuerdo.



