Baja del crawling peg: un movimiento que tensiona las negociaciones con el FMI
El Gobierno anunció la baja del crawling peg al 1% mensual, una medida que regirá desde febrero y busca consolidar un esquema de apreciación del peso en el marco del programa económico. Sin embargo, esta decisión podría dificultar las negociaciones con el FMI, que actualmente son clave para asegurar financiamiento adicional.
Un contexto de expectativas y tensiones
A finales de 2024, el ministro de Economía, Luis Caputo, había señalado avances en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque también reconoció que los plazos del organismo eran prolongados. El Gobierno espera cerrar un acuerdo durante el primer cuatrimestre de 2025, con la posibilidad de obtener fondos que quedaron pendientes del programa de facilidades extendidas.
No obstante, la baja del crawling peg, que representa una reducción del ritmo de devaluación mensual, introduce un nuevo desafío en las conversaciones. Según Analytica, el FMI ha manifestado previamente preocupaciones sobre la apreciación cambiaria y su impacto en la competitividad de las exportaciones argentinas.
Puntos de tensión en la negociación
La estrategia del Gobierno de mantener una apreciación del peso contradice la postura del FMI, que en su última evaluación del programa de 2024 recomendó medidas para evitar un atraso cambiario. Según Martín Kalos, director de Epyca Consultores, "la apreciación cambiaria podría ser vista como un problema porque cualquier dólar que reciba el país podría ser vendido a un precio bajo, generando pérdidas para el organismo".
Por su parte, Analytica destacó que esta política busca consolidar un proceso desinflacionario, lo que podría suavizar el impacto de futuras medidas de ajuste cambiario. Sin embargo, esto dependerá de cómo evolucionen la inflación, la actividad económica y la balanza de dólares en los próximos meses.
Un equilibrio delicado
Si bien el Gobierno defiende la baja del crawling peg como parte de un plan integral, las dudas persisten sobre su efectividad para alinear las expectativas del FMI. Según expertos, lograr un equilibrio entre el tipo de cambio competitivo y el control de la inflación será crucial para alcanzar un acuerdo que permita sostener la recuperación económica.
El desenlace de estas negociaciones marcará el rumbo de la política económica argentina en un año que se perfila como clave para su relación con los mercados internacionales.