En un contexto de crisis energética global por la guerra en Medio Oriente, Brasil alcanzó en marzo un récord histórico en la producción de petróleo y gas. Según datos de la Agencia Nacional del Petróleo (ANP), el país extrajo 4,247 millones de barriles de crudo por día, lo que representa un incremento del 4,6% en comparación con febrero y un salto del 17,3% interanual.
La producción total de petróleo y gas, medida en barriles de óleo equivalente (boe), llegó a 5,531 millones de unidades por día, superando el récord anterior de 5,304 millones registrado en febrero. El principal motor de este desempeño fue la región del presal, que aportó el 79,9% de la producción nacional, con 4,421 millones de boe por día.

El conflicto desatado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán afectó el suministro global a través del estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transitaba cerca del 20% del petróleo mundial. Como respuesta, Brasil aceleró su producción para captar la demanda externa y compensar la caída de los envíos desde Medio Oriente.
El campo de Búzios, en la cuenca de Santos, fue el mayor productor de crudo con 886.430 barriles diarios, mientras que la plataforma Almirante Tamandaré, también en Búzios, lideró la extracción con 186.000 barriles por día. Petrobras, responsable del 88,23% de la producción nacional, aumentó su extracción un 15% en términos interanuales.
El barril Brent saltó de 70 a 114 dólares en dos meses. Para contener el impacto inflacionario en los combustibles, el gobierno brasileño implementó medidas como exenciones fiscales y subsidios.
