Caputo enfrenta la inflación de enero y la crisis de credibilidad del Indec
El ministro de Economía, Luis Caputo, enfrenta esta semana uno de los mayores desafíos desde las elecciones legislativas de 2025: convencer a los mercados, a la opinión pública y al Fondo Monetario Internacional (FMI) tras la decisión del Gobierno de suspender la aplicación del nuevo índice de inflación diseñado por el ex titular del Indec, Marco Lavagna.
La publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero 2026, que se dará a conocer este martes a las 16:00 horas, reflejará la medición anterior y no la nueva metodología. Se estima que la inflación mensual rondará el 2,5%, ligeramente por debajo del 2,8% de diciembre, aunque la polémica se centra en cuánto habría sido el índice bajo el cálculo de Lavagna.
El Gobierno justificó la decisión política señalando que la aplicación del nuevo índice hubiera mostrado un aumento de hasta 3,5% en marzo, en pleno período de alzas estacionales como útiles escolares y cuotas de colegios privados, lo que hubiera generado un escenario políticamente insostenible para la administración de Javier Milei. La intención oficial es reducir la inflación durante 2026 y cerrar el año con un alza anual cercana al 20%.
Un golpe a la credibilidad del Indec
El regreso al cálculo anterior derivó en la crisis de credibilidad más importante desde la llegada de Milei al poder en diciembre de 2023. Marco Lavagna, que se sentía cómodo y respetado hasta fines de 2025, no continuó en el cargo tras la intervención presidencial en el organismo, que tradicionalmente debe operar con independencia total.
La medida también pone a Caputo ante un desafío frente al FMI, cuyos técnicos llegaron al país la semana pasada para evaluar el ejercicio 2025 y aprobar los objetivos del acuerdo de Facilidades Extendidas firmado en abril de 2025. Aunque no se esperan obstáculos para la liberación de aproximadamente US$1.000 millones previstos en el acuerdo, el Ministerio de Economía debe justificar la continuidad de la medición anterior hasta que se alcance un proceso de desinflación sostenible.
Recaudación y brecha con la inflación
En enero se registró el sexto mes consecutivo de aumento de ingresos tributarios por debajo del IPC, una situación que genera preocupación en los técnicos del FMI, quienes esperan que la recaudación crezca por encima del índice de precios. Entre noviembre de 2025 y enero de 2026, la diferencia se mantuvo entre 5 y 7%, lo que retrasa la recuperación fiscal y obliga al Gobierno a mantener una estrategia de comunicación cuidadosa para no dañar la credibilidad del Ministerio de Economía.
El futuro del IPC
Caputo confirmó que la idea del Ejecutivo es desarrollar una nueva medición de inflación que se aplicará una vez que se logre una reducción sostenida de la inflación. No se definió aún el momento exacto ni el nivel que representaría la desinflación, aunque se estima que el nuevo índice podría implementarse entre 2028 y 2029, considerando que la actual metodología fue diseñada en 2017 y debería haberse actualizado en 2022.
Mientras tanto, el Gobierno continuará utilizando la fórmula anterior, que no pondera el incremento de los servicios públicos regulados, previstos para subir 16% real entre febrero y junio de 2026, como herramienta oficial para medir la inflación mensual.