Las ventas minoristas experimentaron un aumento del 24% interanual en febrero, pero este crecimiento no logró compensar la caída histórica del 25,5% registrada en el mismo mes del año pasado. A pesar de que el inicio de clases impulsó el consumo en algunos sectores, los números no lograron igualar los resultados de enero, reflejando la persistente presión sobre el poder adquisitivo de los consumidores, que será clave para la recuperación en los próximos meses.
El informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) señala que, a pesar de los esfuerzos de los comercios para fomentar las ventas con promociones, descuentos y facilidades de pago, el consumo se mantiene débil. La demanda anticipada del ciclo lectivo benefició a rubros como librerías e indumentaria escolar, pero, en términos generales, todos los sectores mostraron una caída respecto a enero. En particular, los rubros más afectados fueron calzado y marroquinería (-5,4%) y ferretería (-4,3%).

Entre los segmentos que registraron incrementos interanuales, se destacó la perfumería (+33,1%), alimentos y bebidas (+33%) y farmacia (+31,9%). Sin embargo, el panorama general sigue siendo desafiante, ya que el 50,7% de los empresarios encuestados mencionaron la falta de ventas como su principal problema, mientras que el 30% citó los altos costos de producción y logística. En el sector textil, el 27,8% de los comercios informó dificultades para abonar los salarios.
CAME destacó que, a pesar de las dificultades, más de la mitad de los empresarios (53%) esperan una mejora en las condiciones del próximo año, aunque persisten dudas en ciertos sectores debido a la incertidumbre económica. La evolución del poder adquisitivo será un factor determinante para el comportamiento del consumo en los próximos meses.



