Cómo afecta el nuevo esquema cambiario: menor crecimiento por las altas tasas y baja del consumo
El nuevo esquema cambiario implementado en el país, que establece la flotación entre bandas, llega luego de un sistema de sostenimiento del dólar que había sido mantenido cerca del 1% mensual, pero que ya había agotado sus recursos. Para el mercado y los economistas, el cambio de estrategia era algo esperado y necesario, aunque no sin consecuencias. El principal efecto señalado por los expertos es el impacto sobre la actividad económica, generado por la suba de las tasas de interés y la caída del consumo.
Sebastián Menescaldi, director de la consultora Eco Go, advierte que el mayor impacto de la devaluación se sentirá en el ámbito del crédito. Las tasas de interés van a ser más volátiles y probablemente más elevadas en términos reales, explica el economista. En este sentido, estima que la revolución del crédito en dólares, que se triplicó frente a 2023, y el de pesos, que se duplicó, no tendrá la misma magnitud en este 2025. El cepo permitía acceder a financiamiento barato en pesos, pero con la apertura de la economía, las tasas en pesos serán más altas, lo que afectará al crédito nuevo y a la economía en general, concluye Menescaldi, quien prevé que el crecimiento se verá limitado por estos factores.
Por su parte, Haroldo Montagu, economista jefe de la consultora Vectorial, sostiene que el esquema de flotación afectará la actividad por dos vías: la caída de los ingresos disponibles para el consumo, lo que llevará a una menor demanda interna, y el aumento de las tasas de interés. Según Montagu, estas variables impactarán de manera negativa en la actividad económica.
Otro análisis, el de Orlando Ferreres, ex viceministro de Economía, señala que la inflación podría alcanzar un 5% en abril, en línea con las proyecciones de varios analistas económicos.
¿Exportaciones? El efecto de la devaluación es limitado
Un tema crucial en la discusión sobre la devaluación es el impacto sobre las exportaciones. Tradicionalmente, una devaluación del peso suele llevar a un aumento en las exportaciones, mejorando la balanza comercial al reducir las importaciones. Sin embargo, los precios internacionales de productos clave como la soja, el maíz, el trigo y el petróleo se encuentran a la baja debido a la guerra arancelaria iniciada por Donald Trump.
Según Montagu, esta devaluación no tendrá el impacto esperado sobre las exportaciones, dado que los precios internacionales no favorecen a la Argentina en este momento. La caída de las exportaciones podría neutralizar los efectos positivos de una moneda más competitiva.
Un consultor del mundo productivo, que prefirió hablar en off, señaló que el proceso de apertura del cepo aún es insuficiente para generar confianza en los mercados. Además, advirtió que la meta de reservas con el FMI, que busca alcanzar los u$s 4.000 millones hasta junio y u$s 9.000 millones a fin de año, parece inalcanzable sin recurrir a un waiver.
El crédito, más caro para empresas y familias
Finalmente, desde el punto de vista financiero, Maximiliano Ramírez, director de la consultora Lambda, alerta sobre el incremento en las tasas de interés. Explica que la subida de las tasas de depósitos en los bancos no estuvo directamente relacionada con un aumento en la tasa de política monetaria, sino que se dio de manera independiente por parte de Banco Nación y otras entidades. El aumento en las tasas de los préstamos afectará tanto a empresas como a familias, ya que los bancos dependen del spread para generar ganancias, subraya Ramírez.
Con este panorama, la consultora proyecta una inflación de 4,5% para abril y 4,8% para mayo, con un acceso al crédito más restringido. Aunque el crecimiento proyectado para 2025 es del 5%, la actividad económica se verá afectada por las medidas que toma el sistema financiero.
Montagu, por su parte, destaca que el crecimiento interanual que muestra el INDEC en los últimos datos es simplemente un rebote de la baja actividad del primer semestre de 2024. Este crecimiento no será genuino, sino un rebote del muy mal primer semestre del año pasado, advierte el economista.
En conclusión, las nuevas medidas cambiarias tienen efectos mixtos sobre la actividad económica: mientras que se prevé una mejora en la competitividad de las exportaciones, el aumento de las tasas de interés y la caída del consumo son factores que, según los economistas, podrían frenar el crecimiento genuino en el corto plazo.