La actividad económica en Argentina volvió a mostrar signos de estancamiento en febrero, generando preocupación en el Gobierno, que ya enfrentó sorpresas con la inflación. Según los últimos datos privados, la economía registró una merma interanual del 2,9% y mensual del 0,5%, con la industria como el sector más golpeado, con caídas de hasta 11% en acero, 8,1% en autos y 5,2% en bebidas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció la situación durante un evento en Rosario: “Me preocupa la velocidad de la recuperación. Tenemos potencial para crecer al 9% o 10%”, y aseguró que las dificultades de febrero no desviarán al Gobierno de sus metas económicas.

Sectores en retroceso y a dos velocidades
El Índice General de Actividad (IGA) señala que, pese al impulso de minas, agro y servicios financieros, la caída de la industria y el comercio, junto con una leve contracción en la generación eléctrica, explican la merma general. Los despachos de cemento cayeron 1,8% respecto a enero, aunque el Índice Construya —que mide la venta de insumos para la construcción— creció 15,9%, reflejando la desigual recuperación sectorial.
El EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) de la consultora Equilibra confirma la tendencia: caída de 1% respecto a enero y 1,5% interanual, afectada parcialmente por menos días hábiles por feriados de carnaval. Excluyendo el sector agropecuario, el retroceso interanual alcanza 2,5%, mostrando la magnitud de la desaceleración.
Recuperación condicionada al mercado laboral
Los analistas advierten que la reactivación de los sectores más golpeados dependerá de mejoras salariales y del mercado laboral, que podrían impulsar un repunte en la segunda mitad del año. Sin estas mejoras, la economía seguirá mostrando una “marcha a dos velocidades”, donde algunos sectores avanzan mientras otros continúan en retroceso.
