El Banco Central de la República Argentina anunció la creación de la Tasa de Intereses Moratorios (TIM), un nuevo mecanismo que ya entró en vigencia y que busca aportar previsibilidad, equidad y ahorro en el cálculo de intereses por pagos atrasados. La iniciativa pretende terminar con la dispersión de criterios que existía entre tribunales.
La TIM se calcula a partir de un promedio entre una tasa pasiva —correspondiente a plazos fijos en pesos a 30 días— y una tasa activa, basada en préstamos personales y documentos a sola firma. Ese valor diario se mueve dentro de bandas predeterminadas, para evitar que el acreedor pierda frente a la inflación y que el deudor afronte intereses desmedidos.

Según detalló la autoridad monetaria, la tasa diaria no puede ubicarse más de un 3% efectivo anual por encima ni por debajo de la variación del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). De ese modo, se busca un equilibrio entre actualización y razonabilidad.
La herramienta incluye una calculadora pública, que permite estimar intereses y montos finales según el capital inicial y el período de mora. La TIM podrá utilizarse en causas civiles, comerciales y laborales, especialmente cuando no exista una tasa pactada o el juez deba fijar un criterio.
Hasta ahora, la falta de una referencia única generaba fallos dispares, mayor conflictividad y más costos judiciales. Con la TIM, el Banco Central apunta a establecer un parámetro técnico común que aporte seguridad jurídica y ayude a reducir los desfasajes provocados por la inflación.



