Con vencimientos por $5 billones, Caputo busca colocar deuda que se extienda hasta 2030
El Ministerio de Economía afrontará este miércoles una nueva licitación de deuda en pesos con vencimientos por poco más de $5 billones, en un escenario que los analistas consideran favorable para el Tesoro.
Con depósitos suficientes para cubrir los compromisos incluso sin renovar la totalidad de los vencimientos, el equipo encabezado por Luis Caputo apunta a aprovechar el contexto para extender los plazos de financiamiento y trasladar parte de la deuda hacia los próximos años.
La estrategia oficial se centra en colocar títulos que vencen después de las elecciones presidenciales de 2027, reduciendo así las necesidades de refinanciación en el corto plazo.
El Gobierno busca estirar los vencimientos
Según destacaron analistas de mercado, el menú diseñado por la Secretaría de Finanzas está orientado casi exclusivamente a instrumentos de mediano y largo plazo.
La única excepción será una nueva letra ajustada por tipo de cambio oficial (dólar linked) con vencimiento el 31 de agosto de 2026.
El resto de los instrumentos ofrecidos tendrá vencimientos entre 2028 y 2030, una señal clara de que el Gobierno busca consolidar un perfil de deuda más largo.
Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron que la licitación concentra la oferta en títulos con vencimientos posteriores al actual mandato presidencial, mientras que desde Max Capital remarcaron que la baja presión de vencimientos le permite al Tesoro asumir una estrategia más agresiva en materia de plazos.
Qué instrumentos se ofrecerán
Para la licitación, el Ministerio de Economía pondrá a disposición de los inversores los siguientes activos:
- Una nueva letra dólar linked con vencimiento el 31 de agosto de 2026.
- Un bono dólar linked con vencimiento en diciembre de 2028.
- Tres bonos duales ajustados por CER o TAMAR más un margen del 3%, con vencimientos en diciembre de 2028, diciembre de 2029 y junio de 2030.
- La reapertura del Bonar 2028 (AO28).
La composición del menú refleja la intención oficial de privilegiar instrumentos de mayor duración frente a las opciones de corto plazo.
El Bonar 2028 vuelve a escena
Uno de los instrumentos más relevantes de la licitación será nuevamente el Bonar 2028 (AO28), con el que el Gobierno busca captar dólares dentro del mercado local.
De acuerdo con las condiciones anunciadas, el Tesoro intentará obtener inicialmente hasta US$200 millones, con la posibilidad de sumar otros US$100 millones en una segunda vuelta.
Los analistas consideran que el desempeño de este bono será clave para medir el interés de los inversores por aportar divisas al financiamiento del Estado.
Un escenario cómodo para el Tesoro
Los especialistas coinciden en que el bajo volumen de vencimientos de esta licitación le otorga al Gobierno mayor margen de maniobra para definir condiciones y plazos.
Sin embargo, advierten que la ausencia de instrumentos cortos podría obligar al Tesoro a convalidar tasas más elevadas en los tramos largos para asegurar un nivel de renovación satisfactorio.
La respuesta del mercado permitirá evaluar hasta qué punto los inversores están dispuestos a acompañar la estrategia oficial de extender los vencimientos y trasladar parte de las obligaciones financieras hacia la próxima administración.