Las primeras estimaciones privadas anticipan que la inflación de abril 2026 se ubicaría por debajo del registro de marzo, consolidando una leve desaceleración en el ritmo de aumento de precios.
Según el relevamiento de C&T Asesores Económicos, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del mes se ubicaría en torno al 2,4%, lo que implica una baja respecto del 3,4% registrado en marzo. En la misma línea, la consultora Equilibra también proyectó una inflación cercana al 2,4%, destacando una fuerte desaceleración en la última semana del mes.

Otros informes refuerzan esa tendencia. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) estimó un 2,6%, mientras que Eco Go proyectó un 2,5%, lo que consolida un consenso entre analistas respecto de una baja en la dinámica inflacionaria.
Entre los factores que explican esta moderación se destaca el comportamiento de alimentos y bebidas, uno de los rubros de mayor incidencia en el índice. La estabilidad en el precio de la carne y la baja en productos estacionales como frutas y verduras contribuyeron a contener el indicador.
En el caso de los precios regulados, el impacto fue menor al de marzo, especialmente en educación y combustibles. En este último rubro, se destacó la decisión de YPF de mantener los precios sin cambios hasta el 10 de mayo, a pesar de la volatilidad internacional del petróleo.
Aunque las cifras generan expectativas positivas, los especialistas advierten que aún es temprano para confirmar un cambio de tendencia sostenido. Si bien la comparación entre el 3,4% de marzo y el 2,4% proyectado para abril sugiere una desaceleración, señalan que se necesita mayor consistencia en los próximos meses para consolidar el proceso.
La publicación del dato oficial del INDEC será clave para confirmar si esta baja en la inflación se traduce en un alivio efectivo para la economía y el poder adquisitivo.
