Con el cierre de 2025 en el horizonte, el foco del mercado está puesto en los vencimientos de deuda en dólares de comienzos de enero. Si bien el Gobierno ya consiguió ingresos recientes, los montos aún resultan insuficientes para cubrir la totalidad de los compromisos inmediatos.
En diciembre, el Tesoro logró US$1000 millones con la colocación del Bonar 2029 y se espera el ingreso de US$700 millones por contratos energéticos. Aun así, los analistas señalan que el esquema oficial de acumulación de reservas avanza de forma gradual y depende de la oferta genuina de divisas.

Desde consultoras privadas remarcan que las compras de dólares estarán condicionadas a no generar presiones inflacionarias, lo que limita la velocidad del proceso. En ese marco, las reservas netas cerrarían el año en terreno negativo, pese a las mejoras recientes.
El mercado también sigue con atención la posible toma de deuda con bancos para reforzar la caja en dólares, aunque todavía no se conocen detalles. La incógnita central es si el nuevo esquema cambiario permitirá sumar reservas sin tensionar el sistema o si el Gobierno deberá priorizar uno de esos objetivos en los próximos meses.



