Creció el desempleo y el pluriempleo: por qué Mendoza perdió 10.000 puestos de trabajo
En el Gran Mendoza, la tasa de desocupación alcanzó el 6,7% en el último trimestre de 2025, lo que representa la pérdida de unos 10.000 puestos de trabajo.
Aunque la provincia está entre las menos afectadas del país, el dato refleja un crecimiento de casi 2% en un año y se vincula con el cierre de empresas: en diciembre de 2025, Mendoza contaba con 19.184 compañías, casi 5% menos que dos años antes, equivalentes a unas 1.000 firmas desaparecidas.
La desaceleración se nota especialmente en sectores tradicionalmente generadores de empleo, como la industria, la gastronomía y el turismo. Las empresas no despiden masivamente, pero frenan contrataciones, priorizan perfiles más productivos y alargan los procesos de selección. Además, las dificultades de financiamiento y las altas tasas de interés reducen la inversión y afectan el consumo, lo que a su vez impacta en el mercado laboral.
El empleo informal y el cuentapropismo están en aumento, con un mercado que genera más trabajos de supervivencia que empleo formal. Según datos recientes, más de siete de cada diez mendocinos necesitan realizar trabajos adicionales para llegar a fin de mes, y seis de cada diez buscan aumentar sus horas laborales o suman otro empleo. La tendencia afecta sobre todo a quienes tienen entre 31 y 65 años, mientras que un número creciente de personas inicia emprendimientos o reduce gastos para cubrir sus necesidades.
Pese a este panorama, hay expectativas de mejora. El contexto macroeconómico nacional, el dinamismo de la agroindustria, la minería y proyectos estratégicos como Vaca Muerta podrían sostener un crecimiento económico estimado en torno al 4% para 2026. En Mendoza, el impulso de la obra pública y los programas de empleo también se presentan como herramientas para contener el desempleo y mejorar la empleabilidad, especialmente entre jóvenes y quienes buscan reconvertir su perfil laboral.
El escenario actual evidencia un mercado laboral más competitivo y selectivo, donde la adaptación y la reconversión se vuelven clave para mantener ingresos y sostener el consumo, mientras la provincia espera que la actividad económica se reactive durante este año.